Guatemala, ante su peor crisis de inseguridad y violencia en la última década
Apenas amanecía el domingo 18 de enero cuando la tragedia fue confirmada. A las nueve de la mañana, nueve agentes de la Policía Nacional Civil fueron asesinados a sangre fría, en diversas zonas del departamento de Guatemala, el área metropolitana del país. Una ráfaga de disparos despertó al país, que ya había ido a dormirse preocupado. El día anterior, el sábado 17 de enero, había sido frenético. Tres prisiones de máxima seguridad —dos ubicadas al norte de la capital y una en el departamento sureño de Escuintla— habían sufrido revueltas internas y algunos guardias habían sido secuestrados y tomados como rehenes, mientras familiares de los criminales, a las afueras de las prisiones, intentaban bloquear el paso a las fuerzas de... Ver Más