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Fabricante chino de calzado apuesta por Puma

El acuerdo de Anta Sports por mil 500 millones de euros para convertirse en el mayor accionista de Puma coloca al conglomerado chino de ropa deportiva en una competencia más cercana con las marcas globales para las que antes producía calzado.La compañía comenzó en 1991 como fabricante por contrato en Fujian, una provincia costera que rápido se convirtió en un centro de producción para marcas occidentales como Nike y Adidas. Sin embargo, Anta desde hace mucho tiempo persigue una estrategia integral para competir con esas mismas empresas tanto a escala nacional como en el extranjero.Esta semana dio su paso más importante hasta la fecha hacia ese objetivo con la compra de una participación de 29 por ciento en Puma, la marca alemana en dificultades, a la multimillonaria familia Pinault de Francia. “Esta adquisición convierte a Anta Sports en el mayor accionista de Puma y marca un gran avance en nuestra estrategia de globalización multimarca y de enfoque único”, dijo Ding Shizhong, fundador y presidente de Anta.La compañía explicó en un comunicado que el acuerdo “fortalecerá aún más su presencia y reconocimiento de marca en el mercado global de artículos deportivos”.Anta, que obtuvo ingresos totales de 38 mil 500 millones de yuanes (5 mil 500 millones de dólares) en el primer semestre del año pasado, ya opera un conjunto de marcas reconocidas en China y tiene participaciones en las marcas Arc’teryx, Salomon y Wilson a través de su participación en Amer Sports, compañía que cotiza en bolsa en Estados Unidos. El año pasado adquirió la marca alemana de ropa de abrigo Jack Wolfskin por casi 300 millones de dólares.Su estrategia es emblemática de cómo las empresas con orígenes en las cadenas de suministro de China buscan expandirse al extranjero en medio de una intensa competencia y las difíciles condiciones en su país.Ding se comprometió a que “no va a construir Nike de China, sino Anta del mundo”, una ambición desde hace mucho tiempo que cobró nuevo impulso con la internacionalización de otras empresas chinas de consumo, como Luckin Coffee, la compañía de juguetes Pop Mart y el fabricante de automóviles BYD.El patrocinio de Anta en 1999 al campeón chino de tenis de mesa Kong Linghui contribuyó a convertir al fabricante en una marca orientada al consumidor.En 2009 adquirió los derechos en el continente de la marca italiana Fila, a lo que siguieron acuerdos de licencia con otras marcas extranjeras, como la nipona Descente.Jason Yu, analista de Kantar Worldpanel, dijo que el acuerdo con Fila “ayudó a Anta a adentrarse más en el mercado premium”.En la actualidad, Fila representa más de un tercio de los ingresos de la compañía, en comparación con 44 por ciento de la marca propia Anta. En total, la utilidad neta ajustada del grupo en el segundo semestre del año pasado fue de 6 mil 600 millones de yuanes, un alza anual de 7.1 por ciento.A pesar de una pérdida generalizada de dinamismo económico, el segmento de ropa de abrigo y deportiva registró una fuerte demanda en China, en un contexto de mayor atención a la salud y el acondicionamiento físico después de la pandemia.En 2019 un consorcio liderado por Anta adquirió Amer, con sede en Finlandia, que alberga varias marcas de ropa deportiva de alta gama, por 4 mil 700 millones de euros. Después de volver a cotizar en la bolsa de Nueva York en 2024, Anta posee ahora 39 por ciento, según el analista de Morningstar, Ivan Su.Los ingresos de Amer en China subieron 47 por ciento interanual, hasta 461.5 millones de dólares, en el tercer trimestre del año pasado, en comparación con un crecimiento general de los ingresos de 30 por ciento.Un inversionista de capital privado sugirió que la ropa deportiva de Puma se alinea con el cambio de gasto de los consumidores chinos hacia productos que dan prioridad a la “funcionalidad sobre la forma” y no son solo pura apariencia.“Anta siempre ha admirado el valor y el potencial de la marca Puma a largo plazo”, dijo Ding. “Creemos que el precio de las acciones de Puma en los últimos meses no refleja plenamente el potencial a largo plazo de la marca… esperamos apoyar su continua recuperación”.La marca propia de Anta aún es poco conocida fuera de China, aunque la compañía se esfuerza por ampliar su presencia global patrocinando a estrellas del basquetbol estadunidense como Kyrie Irving y abriendo una tienda insignia en Beverly Hills este mes, pero “su crecimiento sigue siendo limitado debido a la falta de reconocimiento de marca”, dijo Su, de Morningstar.Lina Yan, analista de consumo de HSBC, dijo que el objetivo de Anta es que los ingresos en el extranjero lleguen a representar 15 por ciento del total para 2028. “A medida que el mercado nacional continúa madurando y se satura, es natural que la compañía explore oportunidades a nivel internacional”, añadió.Richard Lin, analista de Shanghai Pudong Development Bank Investment con sede en Hong Kong, dijo que Anta tiene un sólido historial de “renovación de marca y recuperación” de marcas adquiridas, pero las nuevas adquisiciones “suelen ser un peso en la rentabilidad a corto plazo”. Añadió que Anta va a buscar mejorar la rentabilidad de Puma en los próximos tres o cuatro años. “Después de eso, es muy probable que Anta aumente su participación en Puma”, dijo Lin.Los analistas de Jefferies señalaron en una nota el martes los “riesgos de dilución” para los accionistas de Anta, citando las expectativas de una “colocación significativa de capital” luego de la operación con Puma, basándose en la trayectoria de la compañía.También advirtieron sobre los riesgos para el potencial de crecimiento. “Puma es muy conocida en China, por lo que podría ser difícil transmitir una sensación de frescura de marca”, escribieron.Anta dijo el martes que la operación se va a financiar íntegramente con reservas de efectivo internas.

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