Melonares desembalsa agua tras rozar el 100% de capacidad y la red sevillana de pantanos está al 98 por ciento
La concatenación de borrascas que castiga a Sevilla, con visos además de continuar durante varios días más, ha llevado a la red de embalses de suministro de Sevilla y su área metropolitana, abarcados por la cuenca del Guadalquivir, a rozar el 98 por ciento de su capacidad de almacenamiento de agua. Al detalle, l os embalses de abastecimiento de la zona de Sevilla, conformada por los pantanos de Aracena, Zufre, La Minilla, El Gergal, Cala y Melonares, cuentan con capacidad de acopiar hasta 641 hectómetros cúbicos de agua y este miércoles acumulaban 626,4 hectómetros , que suponen el 97,7 por ciento de la capacidad total. Destaca el caso del pantano de Melonares, promovido en el cauce del río Viar entre Castilblanco de los Arroyos y El Pedroso y cuyas obras de su presa finalizaron en 2008, con de más de 185 hectómetros cúbicos de capacidad y casi 1.500 hectáreas de cuenca, que desde 2018 cumple su finalidad exclusiva de abastecer de agua a Sevilla capital y su área de influencia. Y es que este miércoles, este embalse que resulta ser el de mayor capacidad de la red de la empresa metropolitana de aguas de Sevilla, Emasesa , tenía acumulada agua equivalente al 99,7 por ciento de su capacidad máxima, lo que ha obligado a desembalsar agua para aliviar la cuenca de este pantano y que pueda absorber el agua que caiga en los siguientes días para los cuales pesan predicciones meteorológicas de nuevas precipitaciones. En su conjunto, los seis citados embalses del sistema que abastece a Emasesa están desembalsando agua de manera controlada , por la previsión de nuevas lluvias. Como consecuencia de este episodio de borrascas, se estiman aportaciones netas aproximadas de 40 hectómetros cúbicos al sistema de embalses de Emasesa, una cantidad equivalente a unos cuatro meses de consumo de Sevilla y su zona de influencia. Este pantano, la joya de la corona de la red de Emasesa por su capacidad y modernidad, ya desembalsó agua por primera vez en 2010. Cuando comenzó a funcionar para el abastecimiento humano allá en 2018 protagonizó un nuevo desembalse, que habría sido el primero en su vida operativa de abastecimiento humano, realizando la misma maniobra en enero de 2025, también por las fuertes precipitaciones de aquellos días, como sucede actualmente. Y es que fruto de las abundantes precipitaciones, cifra que equivale a cerca del 25 por ciento del promedio de agua que se recoge en la provincia en un año hidrológico convencional, siempre aproximadamente.