Blanca García-Orea, nutricionista, pone en aviso a toda la población sobre las latas de atún: «Lo ideal es no comer a la semana...»
Llevar una alimentación equilibrada es clave para tener una buena salud. Entre los diferentes tipos de comidas que podemos tomar, el pescado es uno de los que más suele costar incluir en la dieta diaria a muchas personas. Según la web de Acuicultura de España, tomar pescado con cierta frecuencia tiene beneficios como contar con nutrientes que «contribuyen al fortalecimiento de los huesos y del sistema inmune, al funcionamiento del sistema circulatorio y muscular , al desarrollo intelectual de los fetos y recién nacidos y a la prevención de enfermedades como el cáncer de colon o la diabetes». Además, el pescado es fuente de minerales como el calcio, el zinc o el selenio, de vitaminas A, D, y E además de las que conforman el complejo B, de proteínas de alto valor y de ácidos grasos poliinsaturados como el Omega 3 . Dentro de la amplia variedad de pesacados, algunos de los más populares y que se encuentran más fácilmente en supermercados y pescaderías son la merluza, el bacalao, las sardinas, el salmón, o el atún . Este último, además, es muy común consumirlo enlatado, ya que resulta más barato y fácil de incorporar a nuestros platos en el día a día. Sin embargo, ya lo tomes en filetes, a la plancha, en lata, al horno o en guiso, se deben conocer algunas precauciones a tener en cuenta sobre su consumo, concretamente al ser un pescado que puede tener mucho mercurio . Esto es lo que explica la nutricionista Blanca García-Orea a través de un vídeo que ha compartido en sus redes sociales. En específico, la profesional expone la importancia de saber qué tipo de atún en lata tiene menos contenido en mercurio . «Entre las miles de latas de atún podemos encontrar dos especies, una es el atún claro y otra es la que solo se llama atún. La que se llama atún claro, por su tamaño, es el atún con mayor contenido en mercurio de los que encontramos enlatados. Es un pez de gran tamaño que llega a pesar hasta 200 kg y sabemos que cuanto mayor tamaño tiene el pescado, más cantidad de mercurio puede acumular», empieza explicando. Así, indica que también están las latas en las que pone s olo atún , y estas son las elaborados con pescados de menor tamaño: «Tiene un peso de unos 35 kg y el más frecuente es el listado, que se denomina pelamis», por lo que acumula menos metales pesados y, por tanto, menos mercurio . Otras recomendaciones que incida la nutricionista es que intentemos elegir el atún que viene envasado en cristal en vez de en lata , porque, «de esta manera nos ahorraremos los metales pesados del proceso de envasado, a los que añadiríamos los metales pesados del propio pescado». En cuanto a la frecuencia con la que es aconsejable tomar este tipo de pescado en este formato, García-Orea indica que la frecuencia de consumo ideal sería « no tomar más de una o dos latas de atún a la semana» . La profesional también expone que, de los tipos de atún en conserva del supermercado, tant o al natural como en aceite de oliva o en escabeche son buenas opciones, aunque esta última suele tener un poco de aceite de girasol añadido, pero aclara que es en poca cantidad, por lo que tampoco pasaría nada. Que la melva y la caballa son mejores opciones que el atún y alternativas con las que puedes ir alternando es el último tip que indica la nutricionista, justidicando que estos pueden pesar entre un kilo y medio o dos kilos «por lo que serían las especies más recomendables y bajas en mercurio » si queremos tomar pescado enlatado similar al atún.