Paso corto, vida larga
Se ha fundado en el valle del Nalón el primer equipo de «fútbol andando» y la noticia debiera saludarse con salvas de veintiún cañonazos, cuanto que, en tiempos de deporte de élite y ritmos vertiginosos, devuelve el balompié a una velocidad netamente humana. Apréciese el alcance civilizatorio de la cuestión. Cuando todo invita a forzar la máquina hasta el reventón, comparece este fútbol de paso corto y pelotita rasa. ¿Hay mejor enmienda al culto contemporáneo del espasmo? Mayores de sesenta años, en gran medida mujeres, se reúnen en Langreo para practicar un deporte que prescinde del sprint y el desgarro fibrilar y recupera, 'piano piano', el gusto por echar la pachanguita sin partirse la crisma. El reglamento, minucioso como una... Ver Más