Mucho Cholo
Hace unos partidos, Cholo Simeone le dijo a Vinicius que Florentino Pérez le iba a echar. Todo esto, durante el partido. Un entrenador le dice a una de las estrellas del equipo contrario —con fama, bien ganada, de meterse en charcos— que el presidente de su propio club lo va a echar. Provocación pura. Hace unos minutos, un amigo desde Argentina me escribe al final de un cruce de mensajes: «No olvides que Navigare necesse est…» Se atribuye a Pompeyo Magno, o quizá a nadie. La frase se usó para animar a tripulaciones a salir a la Mar con mal tiempo, porque Roma necesitaba grano. Vivere non est necesse. Frases hechas para provocar reacción. Entrenaba al equipo de FNOB en Barcelona. Preparan sus Minis, barcos de 6,5 metros cuyo hito es cruzar el Atlántico en solitario. Llegó un barco nuevo. En la driza de mayor llevaba un grillete para facilitar la unión con el puño de driza. Le expliqué que había que quitarlo. «Claro —me dijo— por el peso en altura.» También —le respondí yo—, pero no solo por eso. Quiero que cortes la driza. Que ese trozo de cabo, el nudo y el grillete los pongas en el salpicadero de tu coche, donde los veas cada día. Cada vez que los mires recordarás que tu objetivo es preparar tu barco y prepararte tú para cruzar el Atlántico. Quitó el grillete. No lo puso en su coche. Se quedó con lo evidente, no con lo importante. Y no sé si cruzó el Atlántico. Cuida los detalles y darás la vuelta al mundo. Entrénate y darás la vuelta al mundo. Esta vez sí. Te escucharán. Encontrarás el patrocinio. Sabes hacerlo. Y no tienes nada que perder, me digo. Florentino no te va a echar. Dale, pibe, cortala ya. Vale, Cholo. Vale.