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Mantequilla en el café: la moda que promete cambiar cómo sentimos la cafeína

Qué es y cómo se popularizó esta práctica

La combinación de café caliente con una porción de mantequilla —normalmente sin sal y de origen animal— no es un invento completamente nuevo. Su uso ha estado asociado durante años a dietas como la cetogénica, donde se prioriza el consumo de grasas como fuente de energía sostenida. Quienes promueven esta mezcla sostienen que la presencia de grasa puede retrasar la absorción de la cafeína en el organismo y, con ello, suavizar el impacto energético que suele generar una taza de café convencional.

Explicación del barista profesional

Pellejero, profesional con trayectoria en el mundo del café especial, señaló que algunos estudios teóricos sugieren que la grasa ralentiza la digestión, lo que podría significar una liberación más gradual de la cafeína en el torrente sanguíneo. Según su explicación, esto podría traducirse en una sensación de energía más duradera y menos picos abruptos.

No obstante, el experto fue claro al matizar estas afirmaciones: aunque existan estudios que apuntan a este efecto fisiológico, la evidencia no es concluyente y su aplicación práctica en el consumo diario de café aún es objeto de debate.

Lo que dicen los defensores de la tendencia

Quienes respaldan esta moda aseguran que esta mezcla puede servir para mantener la concentración más tiempo sin los altibajos típicos de la cafeína sola. En algunos círculos de nutrición y fitness, el café con mantequilla se ha difundido como un sustituto de desayunos ligeros o como parte de regímenes alimentarios específicos.

Limitaciones y precauciones

Pellejero también quiso enfatizar que esta práctica no es una “solución milagrosa”. Subrayó que no es necesaria para la mayoría de consumidores y que, si se busca rendimiento o energía mediante el café, muchas veces es más efectivo tomar varias tazas bien preparadas en lugar de una sola con mantequilla.

Además, el barista destacó que la calidad del café importa: si la base es un café de baja calidad, añadir grasas no transformará la experiencia ni los posibles efectos sobre la cafeína.

La experiencia de sabor

En cuanto al perfil sensorial, Pellejero admitió que la combinación no es especialmente atractiva para todos los paladares. Mientras que algunas personas encuentran el sabor interesante por su cremosidad, otros consideran que no aporta un gusto notable o incluso que puede resultar extraño en comparación con preparaciones tradicionales de café.

¿Una moda pasajera o aquí para quedarse?

La conversación sobre café con mantequilla llega en un momento en que las tendencias nutricionales y gastronómicas se viralizan con rapidez a través de redes sociales, chefs y baristas. Aunque hay defensores apasionados, también hay expertos que recuerdan la importancia de la evidencia científica y la moderación.

En definitiva, la moda de añadir mantequilla al café para modificar la absorción de la cafeína sigue siendo un tema de discusión. La perspectiva del barista profesional aporta contexto técnico, pero también invita a considerar la experiencia personal, los gustos individuales y, sobre todo, la calidad de los ingredientes utilizados.

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