El moño de la ministra
SU remontada fue espectacular, inolvidable. Qué manera de regatear al contrario, de avanzar, de fintar, de colarse empleando sus feroces codos hasta alcanzar la meta en lo que supuso una suerte de 'touch down' entre histórico e histérico. La llega a ver un ojeador de la NFL y la ficha de receptor para los Dallas Cowboys. Qué arte. Y todo por chupar cámara y conseguir unos segundos junto a los Reyes al lado de los raíles retorcidos y los coches del tren mutados en pulpa metálica. Pero lo mejor de María Jesús Montero es que, al contrario de esos futbolistas que se abandonan hacia la molicie arrastrando sus pies, nunca se rinde. Ella insiste, persiste, ataca y también se queja.... Ver Más