Método Lagree: el entrenamiento que gana seguidores por su impacto en la fuerza y la postura
El método Lagree se consolida como una de las tendencias más exigentes del entrenamiento físico. La disciplina fortalece todos los grupos musculares, mejora la postura y aumenta la resistencia. Su práctica se expande desde Norteamérica hacia Europa y Sudamérica.
Este sistema se basa en movimientos lentos y controlados que llevan al músculo al agotamiento. Según explica Johanna Tomelic, instructora certificada y propietaria del primer estudio de Lagree en el país, una clase efectiva provoca temblor muscular, sudoración intensa y tonificación visible.
El método suele asociarse con pilates, aunque presenta diferencias estructurales y funcionales. Santiago Kweitel, médico deportólogo y director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, detalla que pilates prioriza el control motor, la estabilidad y la alineación corporal. En contraste, Lagree se enfoca en el desarrollo de la fuerza y la resistencia muscular.
Otra diferencia clave radica en la carga utilizada. Mientras pilates trabaja con resistencias bajas o moderadas, Lagree emplea cargas elevadas de forma constante, lo que incrementa la exigencia física durante cada sesión.
Origen del método
El entrenamiento nació a principios de los años 2000 en Estados Unidos. Su creador, Sebastien Lagree, se desempeñaba como entrenador personal en un gimnasio de West Hollywood. Ante la demanda de sus alumnos por rutinas más intensas sobre el reformer de pilates, incorporó pesas de mano y ejercicios propios del gimnasio, como sentadillas, zancadas, flexiones y planchas.
La rápida tonificación y el aumento de la resistencia impulsaron la expansión del método en Hollywood. Profesionales del entretenimiento y figuras públicas comenzaron a entrenar en su estudio. Entre quienes manifestaron afinidad por esta disciplina figuran Kim Kardashian, David Schwimmer y Michelle Obama.
Debido a la intensidad del entrenamiento, las máquinas tradicionales de pilates no soportaban la carga. Esto llevó a Lagree a diseñar el megaformer, una camilla de gran tamaño con plataformas y barras en ambos extremos. Este equipo permite trabajar zonas como pecho, tríceps, hombros y core con alta precisión.
Evolución constante
Una característica distintiva del sistema es su actualización permanente. Tomelic señala que desde la sede central en Los Ángeles se envían semanalmente nuevos ejercicios, ajustes técnicos y propuestas de capacitación para instructores certificados.
La exigencia del método sorprendió incluso a personas con amplia experiencia deportiva. Tomelic relata que no logró completar su primera clase. Esa experiencia la motivó a formarse como instructora y traer la franquicia en 2025 a Sudamérica, una región donde el sistema aún tiene bajo nivel de penetración.
Beneficios físicos y mentales
Además del fortalecimiento muscular, el Lagree exige un alto nivel de concentración y precisión. Tomelic indica que la práctica también desarrolla resiliencia mental, debido a la frustración inicial que enfrentan muchos alumnos al no completar los ejercicios.
Con el paso de las semanas, los avances en fuerza y resistencia se vuelven notorios. Las clases tienen una duración aproximada de 40 minutos y se catalogan como entrenamientos de alta intensidad en periodos cortos.
Desde el ámbito médico, Kweitel destaca beneficios adicionales. Entre ellos menciona el control de la postura, el trabajo de la zona media del cuerpo y el fortalecimiento del core.
El método resulta adaptable a distintos niveles de condición física, incluso personas sedentarias. La adaptación se realiza mediante la modificación del tiempo de ejecución, no del ejercicio. Los principiantes trabajan intervalos más cortos, mientras los alumnos avanzados prolongan cada repetición.
El movimiento superlento constituye un principio central. Durante la ejecución se ajusta la posición del abdomen, los hombros, el cuello y las rodillas. Este control favorece una mayor conciencia corporal y una técnica precisa.
Consideraciones y supervisión
Kweitel indica que Lagree se orienta principalmente al fitness. Para deportistas, funciona como complemento, pero no sustituye el entrenamiento específico de fuerza o potencia de cada disciplina.
La práctica requiere supervisión constante de un instructor para garantizar la correcta ejecución y reducir el riesgo de lesiones. Como complemento, se recomienda combinar el método con actividades aeróbicas como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.