Ayuda psicológica
Siempre me ha llamado la atención la ayuda psicológica que se ofrece en las grandes catástrofes. Cada vez que hay una desgracia masiva: terremotos, inundaciones o accidentes aeronáuticos, las autoridades ponen a disposición de las familias equipos de psicólogos —como ha ocurrido ahora con el accidente ferroviario de Adamuz— para hacer más soportable el trance del duelo y gestionar colectivamente tan elevada concentración de dolor. Hasta ahí, todos de acuerdo. Mi duda surge cuando estas tragedias se dan individualmente. De pronto, una familia se encuentra en urgencias esperando noticias del hijo que acaba de chocar con el coche y el médico sale y le dice que no hay nada que hacer. Es uno solo, pero suficiente. Yo he visto muchos... Ver Más