El arzobispo de Toledo respalda la regularización de inmigrantes y apela al Evangelio y a la doctrina social de la Iglesia
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, se ha mostrado este lunes en coherencia con la postura de la Conferencia Episcopal Española a favor de la regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes vía Real Decreto anunciada la pasada semana por el Gobierno central, asegurando que la Archidiócesis se identifica «totalmente» con la visión de la Conferencia sobre este asunto. Cerro Chaves afirmó que esta posición responde directamente a los principios fundamentales de la Iglesia. En este sentido, defendió que su opinión no es personal, sino fruto de una línea doctrinal sostenida históricamente. «Yo lo que digo es lo que siempre ha dicho la doctrina social de la Iglesia basándose en el Evangelio» , añadió. En este contexto, el arzobispo de Toledo destacó tres aspectos que considera esenciales en el enfoque eclesial sobre la inmigración: la acogida , la integración de las personas migrantes y el reconocimiento de su dignidad como un derecho humano fundamental. Asimismo, Cerro Chaves considera que la integración que se haga debe hacerse «de un modo inteligente» , aunque ha asegurado que la Iglesia «no entra en eso». Las declaraciones de Cerro Chaves se producen después de que la Conferencia Episcopal Española expresara públicamente su respaldo a la propuesta de regularización extraordinaria impulsada por el Ejecutivo, una medida orientada a facilitar la situación administrativa de miles de personas extranjeras que residen en España en situación irregular. Esta regularización extraordinaria nace de una iniciativa legislativa popular (ILP) que llegó al Congreso de los Diputados con más de 700.000 firmas y fue tomada en consideración en abril de 2024 por una amplia mayoría parlamentaria de 310 votos a favor y 33 en contra. El PP votó que sí y el único que la rechazó fue Vox. En este contexto, la Iglesia española lleva desde el principio trabajando en esta ILP, que consideran un «complemente imprescindible» para el Reglamento de Extranjería, «al ofrecer respuesta a quienes no pueden acogerse a vías ordinarias».