De Mr. Handsome a Dirty Sánchez
A Pedro Sánchez le preocupaba mucho cómo pasará a la historia. Lo contaba Máximo Huerta, el efímero primer ministro de Cultura de la Era Sánchez y del que todos nos acordamos cada vez que debería haber dimisiones, por motivos mucho más justificados que la suya, y no las hay. Seguro que en sus apuestas (las de Sánchez, no las de Huerta) sobre cómo sería recordado en el futuro no entraba el mundialmente célebre 'Dirty Sánchez' de los últimos días. Y es que parece que en la Factoría de Ideas Geniales de Moncloa, esa especie de fábrica de Willy Wonka desde la que, fantaseo, a cada amenazante crisis se lanza una ocurrencia que distraiga al respetable (con la inestimable ayuda del... Ver Más