Investigan si los 11.000 litros de gasoil de un barco hundido en Galicia eran para abastecer un narcosubmarino
¿Qué hacía, en pleno temporal, un barco mejillonero con al menos 11 bidones de gasoil a bordo en la salida de la ría de Arousa? Es la pregunta a la que trata de responder la Guardia Civil, que ya ha interrogado a sus tres tripulantes, dos vecinos de Rianxo (Pontevedra) y uno de origen lituano. Los investigadores sospechan que el combustible que portaban podría estar relacionado con el tráfico de drogas. En concreto, destinado a abastecer a un narcosubmarino. El Nueva Santa Irene, un viejo barco bateeiro auxiliar de madera, zarpó al mediodía del martes del puerto de Rianxo, en el interior de la ría de Arousa, y cuatro horas después apareció a la deriva en las inmediaciones del puerto de Meloxo, en O Grove, ya en la salida de la ría. Fue un particular quien alertó primero al 112, sobre las 18.30 horas del martes, tras ver un barco volcado en la zona y a los tripulantes sobre una batea. Los bidones cayeron al mar con el hundimiento y los servicios de emergencia lograron rescatar un total de 11, que suman 11.000 litros de combustible. No se descarta, en todo caso, que pueda haber al menos un bidón más. Esperan a que el temporal dé una tregua para tratar de localizarlo. En el operativo colaboran Salvamento Marítimo, el Servizo de Gardacostas de Galicia, la Guardia Civil y la Policía Local de O Grove. Por ahora no hay pruebas de la vinculación de este barco con el narcotráfico, pero sí muchas sospechas. Las confusas declaraciones de los tres tripulantes ante la Guardia Civil, según fuentes policiales, tampoco han contribuido a esclarecer el asunto. En caso de que sea cierta la principal hipótesis que manejan los investigadores —es decir, que el destino de los 11 o 12 bidones fuera servir de apoyo logístico para algún alijo—, habrá que indagar para qué tipo de embarcación estaría destinado el combustible. Las tradicionales narcolanchas no utilizan gasoil, sino gasolina. Por lo tanto, no parece que el Nueva Santa Irene estuviera realizando funciones de lo que, sobre todo en Andalucía, se conoce popularmente como 'petaqueros': pequeñas embarcaciones que, a varias millas de la costa, suministran combustible, ropa y alimentos a la tripulación de narcolanchas que luego alijan en la costa. Por eso, y todavía en el terreno de las hipótesis, cobra fuerza la posibilidad de que la supuesta embarcación destinataria fuera un semisumergible, es decir, un narcosubmarino, que sí podría abastecerse con gasoil.