Torres admite que no son normales los «tremores» en el Teide pero dice que no hay evidencia de una erupción inmediata
El ministro de Política Territorial y Memoria Histórica, Víctor Ángel Torres, ha admitido este viernes que los tremores que se están produciendo en el Parque Nacional del Teide «están fuera de lo que eran los últimos años», pero ha asegurado no hay «evidencia de una erupción inmediata». Así lo ha sostenido el ministro socialista en una entrevista en 'Canarias Radio', recogida por Europa Press, en la que ha avisado de que los canarios, y las instituciones, deben estar «muy preparados» para prevenir, puesto que «nadie puede evitar» que la lava del volcán salga de la tierra. En este sentido, ha indicado que una erupción en Tenerife conllevaría una situación distinta a la erupción volcánica de La Palma en 2021, «solamente por nivel de población». Por ello, el también expresidente canario ha agregado que los científico trabajarán en la prevención para, llegado el caso, agilizar los desalojos de personas con problemas de movilidad, como se hizo en 2021 con la erupción del volcán de La Palma. De todos modos, Torres ha hecho un llamamiento a la «calma» y ha insistido en que el peligro de erupción volcánica no es inminente, aunque recordando que el archipiélago está sobre «tierra volcánica». La Red Sísmica Canaria del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha registrado un nuevo enjambre de eventos híbridos en Tenerife, compuesto por varios centenares de señales de muy baja amplitud, entre las 17.20 horas del jueves y las 04.00 horas de este viernes. Este es el séptimo enjambre de estas características detectado en la isla desde el 2 de octubre de 2016 y episodios similares se registraron el 14 de junio de 2019, el 16 de junio de 2022, el 12 de julio de 2022, el 14 de noviembre de 2024 y el 7 de agosto de 2025. Involcan mantiene que la «hipótesis más probable» es que estos 'enjambres' estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla. Este proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO2 en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del Teide, remarca en una nota publicada en redes sociales. En esa línea insiste en que este episodio «no conlleva cambios en la probabilidad de una erupción en Tenerife a corto y medio plazo» si bien precisa que «el mayor ruido volcánico» que se registra en Tenerife desde finales de 2016 «no tiene evidencias de estar remitiendo».