Boris Yopo: “La ayuda humanitaria a Cuba debe trascender, porque se trata de salvar vidas”
Cuba atraviesa su crisis más grave desde 1962, agudizada por el corte de suministro de petróleo venezolano y las presiones de la administración Trump. Ante este escenario crítico, el analista internacional Boris Yopo advierte sobre la dramática situación que vive la isla y la urgencia de la ayuda humanitaria, desmarcándola de cualquier tinte político.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, Yopo profundizó en las implicancias geopolíticas de esta crisis y el rol de las potencias mundiales. “Claramente hoy día la situación de Cuba es muy dramática”, afirmó, citando informes de organismos internacionales que alertan sobre el impacto de las sanciones en la población cubana.
La nueva Doctrina Monroe y el aislamiento de Cuba
Yopo identifica en la estrategia de la administración Trump un intento por reinstaurar una influencia hegemónica en la región, similar a la Doctrina Monroe. “Estados Unidos está buscando reponer una influencia incontrarrestada y excluir a China y a Rusia hasta donde pueda, de Venezuela y también de Cuba”, explicó.
Esta política de aislamiento, sumada a la dependencia cubana de la ayuda externa y el turismo, ha llevado al país al borde del colapso. Sobre el papel de Rusia y China, Yopo se mostró escéptico respecto a la magnitud real de su apoyo.
“Hasta ahora lo que hemos escuchado son muchas declaraciones de condena… pero esas frases son bastante relativas”, mencionó el analista.
Plaza de la Revolución en La Habana. Foto: Aton Chile.
Ayuda humanitaria: Un imperativo más allá de la ideología
Frente a la decisión del gobierno de Chile de enviar ayuda humanitaria a Cuba, Yopo defendió la medida como un acto necesario que debe trascender las diferencias políticas. “La ayuda humanitaria tiene que trascender porque no puede ser utilizada como una herramienta para lograr fines políticos. Su objetivo principal es salvar la vida de una población que está desesperada”, enfatizó.
El analista recordó ejemplos históricos, como la ayuda enviada por Cuba a Chile tras el terremoto de 1985, a pesar de la dictadura de Pinochet y la ausencia de relaciones diplomáticas. “Los países muchas veces colaboran separando ámbitos, porque se trata de salvar a poblaciones que están al borde de la hambruna o de un genocidio”, argumentó.
También valoró la canalización de la ayuda a través de UNICEF, destacando la experiencia y eficacia de los organismos de Naciones Unidas en situaciones de crisis. “Es una manera muy eficaz de aportar… Naciones Unidas tiene una gran experiencia en canalizar ayuda humanitaria“, señaló.
Sociólogo, Analista Internacional y ex Embajador, Boris Yopo.
¿Un bloque progresista regional?
Consultado sobre la coordinación entre Chile, Brasil y México en temas como la ayuda a Cuba y la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU, Yopo descartó la conformación de un bloque progresista sólido en el corto plazo, dado el giro a la derecha en la región.
“Lo del bloque progresista yo no lo veo viable por ahora, pero sí puede haber momentos específicos donde los países puedan concertarse frente a situaciones muy dramáticas”, analizó. Sin embargo, reconoció la importancia del apoyo conjunto a la candidatura de Bachelet, calificándolo como un “impulso muy significativo”.
En un contexto latinoamericano marcado por la división y la polarización, Yopo prevé acciones esporádicas de concertación, pero ve difícil la articulación de un bloque homogéneo. “Vemos una América Latina muy dividida y muy quebrada”, concluyó.
Michelle Bachelet ONU. Diego Martin/Aton Chile