Declaran al pingüino de Humboldt como Monumento Natural de especie en todo Chile
En un paso histórico para la biodiversidad marina, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó la declaración del pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) como Monumento Natural. Esta nueva figura legal otorga una protección integral a la especie en todo el territorio chileno, eliminando la dependencia de si el ejemplar se encuentra dentro o fuera de un área silvestre protegida.
El ministro (s) del Medio Ambiente, Maximiliano Proaño, subrayó que esta medida es una respuesta urgente al estado crítico de la especie, que recientemente fue propuesta para subir de categoría desde “Vulnerable” a “En Peligro”. El proceso destacó además por un hito democrático: una consulta ciudadana que recibió cerca de 9.000 observaciones, la cifra más alta registrada para un trámite de conservación ambiental en el país.
Alcance de la prohibición y excepciones
La declaración como Monumento Natural establece un marco rígido de prohibiciones para asegurar la supervivencia de la población reproductiva, cuya mayoría reside en costas chilenas. A partir de la entrada en vigencia del decreto, queda estrictamente prohibido:
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Intimidar, capturar o extraer ejemplares de su hábitat.
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Maltratar, herir o dar muerte a cualquier individuo.
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Intervenir en sus sitios de nidificación, tanto en playas como en zonas rocosas.
Las únicas excepciones permitidas bajo esta normativa corresponden a actividades de investigación científica debidamente autorizadas o labores de inspección gubernamental, siempre orientadas al bienestar de la especie.
Amenazas y responsabilidad internacional
El pingüino de Humboldt enfrenta desafíos crecientes que han diezmado su población en las últimas décadas. Entre las principales amenazas identificadas por los científicos se encuentran la interacción accidental con redes de pesca industrial, la presencia de especies invasoras que depredan sus nidos, la pérdida de hábitat por proyectos costeros y las fluctuaciones térmicas derivadas del cambio climático.
Dado que Chile alberga la mayor proporción de su población mundial, el país asume una responsabilidad ética y científica global. El respaldo técnico de esta decisión resalta no solo el valor ecológico del pingüino como “especie paraguas” para la Corriente de Humboldt, sino también su valor estético e histórico para las comunidades locales que conviven con este emblemático habitante del Pacífico.