Juan José Obach por déficit fiscal: “Se deja una mochila muy pesada al gobierno entrante”
El déficit fiscal estructural de 3,6% proyectado para 2025 (superior al anticipado originalmente) abre un complejo escenario para la próxima administración. Así lo afirmó el ingeniero comercial y director ejecutivo del centro de estudios Horizontal, Juan José Obach, quien advirtió que el nuevo gobierno heredará “una mochila muy pesada”.
En entrevista con la primera edición de Radioanálisis, Obach diferenció entre un problema de arrastre y la situación reciente. “Chile ha venido mostrando un deterioro en su situación fiscal desde hace más de una década. En los últimos 17 o 18 años, en 16 hemos tenido déficit estructural”, señaló. Sin embargo, añadió que lo ocurrido en los últimos tres años es “aún más grave”, ya que se trata del “peor rendimiento fiscal sin mediar una crisis”.
Según explicó, las advertencias estaban sobre la mesa. Recordó que el Consejo Fiscal Autónomo ya había alertado en 2024 que, para cumplir la meta fiscal, los ingresos debían aumentar más de un 20%. “Todos los expertos llamaron a Hacienda a hacer un ajuste de gasto, y no se hizo ni en 2024 ni en 2025. Aquí están los resultados de esa decisión”, sostuvo.
Obach aclaró que un déficit en un año particular no es necesariamente negativo. “La economía tiene ciclos. Un déficit en un año no es malo per se”, explicó. El problema, dijo, surge cuando el déficit estructural se vuelve permanente.
“Puedes tener déficit un año si en los años buenos ahorras. Pero eso no ha pasado. El Estado de Chile está consistentemente gastando más de sus ingresos, y eso no es sostenible”, afirmó. Recordó que hace dos o tres décadas la deuda pública era inferior al 10% del PIB, mientras que hoy bordea el 40%.
Frente a comparaciones internacionales que muestran a Chile por debajo del promedio de déficit de la OCDE o del Fondo Monetario Internacional (FMI), Obach llamó a la cautela. “Hay que ser muy cuidadosos con esas comparaciones. Estados Unidos puede sostener déficits altos porque el mundo cree en su economía. La realidad chilena es distinta: tenemos que ser un mejor alumno si queremos inversión y buenas tasas de financiamiento”, planteó.
El futuro ministro de Hacienda Jorge Quiroz. Foto: Dragomir Yankovic/Aton Chile.
El escenario ha reactivado el debate sobre el recorte de gasto por US$6.000 millones anunciado en campaña por el presidente electo José Antonio Kast, propuesta que el ministro entrante de Hacienda, Jorge Quirós, ha vuelto a reivindicar tras conocerse la cifra del déficit.
Para Obach, el desafío es eminentemente político. “El problema de recortar gasto es político, no técnico. Sabemos dónde están las partidas, pero nadie quiere que le recorten su presupuesto”, afirmó. A su juicio, más que una cifra puntual, lo relevante es la señal inicial: “Es súper importante dar una señal creíble al principio, porque eso va a dar piso político para una eventual rebaja del impuesto de primera categoría”.
En paralelo, el próximo ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, anunció que el primer proyecto del nuevo gobierno buscará reducir impuestos en cuatro puntos, lo que complejiza aún más la ecuación fiscal.
Actualmente, el gasto público en Chile ronda el 25% del PIB. Más allá de la cifra ideal, Obach planteó que la pregunta central es si ese nivel es sostenible con los ingresos actuales. “Hoy no tenemos los ingresos para financiar ese gasto público. Esa es la discusión de fondo”, indicó.
Recordó que países europeos con gastos cercanos al 45% del PIB han recorrido un largo camino institucional y tributario para sostener esos niveles. “La pregunta es cómo avanzamos responsablemente, aumentando ingresos y gasto de manera sostenible”, dijo.
En esa línea, señaló que Chile tiene una brecha tributaria cercana a dos puntos del PIB respecto de la OCDE y que, a diferencia de Europa, solo uno de cada cuatro trabajadores paga impuesto a la renta, mientras que allá lo hacen tres de cada cuatro. “Si queremos gastar más, la pregunta incómoda es si vamos a cobrar más impuestos a los trabajadores”, afirmó.
Obach también advirtió que la inestabilidad política y los ciclos electorales dificultan la construcción de acuerdos de largo plazo. “Las lunas de miel son cada vez más cortas. Se generan altas expectativas y después cuesta avanzar con un Congreso en contra”, sostuvo.
Destacó el rol del Consejo Fiscal Autónomo, pero cuestionó la falta de consecuencias frente al incumplimiento de metas. “La pregunta es cómo le subimos el costo a las autoridades cuando no cumplen la meta fiscal. Cómo generamos una institucionalidad que incentive una agenda de mediano y largo plazo”, planteó.
A su juicio, el debate no debe reducirse a una pugna ideológica entre reducir o expandir el Estado, sino centrarse en la eficiencia y sostenibilidad del gasto público. “Lo que falta es hacer la pega en serio y generar más confianza entre las partes”, concluyó.