Oleada de robos
Concatenación de robos en la capital. Denuncias, temor e intimidación. Pedro Pérez Alcaraz, propietario de un local de billares reclamaba diez mil pesetas que le habían sustraído. También elevaba la voz José Antonio Chillar Castaño, a quien le habían robado alhajas por valor de cien mil pesetas. Tal semana como ésta pero de hace 50 años INFORMACIÓN recogía el testimonio de un detenido amante de lo ajeno que decía: “Soy de Valencia pero nos hemos dividido las zonas porque allí somos tantos que no cabemos”. Sin saber muy bien de dónde eran sus asaltantes, otro de los alicantinos que sufrió un robo, o al menos el intento de uno de grandes magnitudes, fue el exalcalde García Romeu, que denunciaba el asalto a su finca. Allí unos individuos se toparon con el perro, al que envenenaron. Les llevó tanto tiempo que al final desistieron y no entraron a la propiedad. “La Policía está desbordada”, apuntaba este diario.