World News

La familia de Virginia Giuffre, víctima de Epstein, celebra la detención de Andrés: «Nunca fue un príncipe»

Abc.es 
La detención este jueves del expríncipe Andrés, el hermano de Carlos III de Reino Unido, tras aparecer en los papeles del pederasta Esptein ha consolidado la mayor crisis en la Corona británica que se recuerda. El día de su 66 cumpleaños, agentes de la policía local de Thames Valley han procedido a su arresto por la posible comisión de un delito de conducta indebida, evidenciado en numerosos correos con el multimillonario. Un hecho sin precedentes que la familia de Virginia Giuffre, supuestamente abusada por Andrés como víctima de la trama de Epstein, ha aprovechado para cargar contra su figura: «Nunca fue un príncipe». «Por fin, hoy, nuestros corazones rotos se han aliviado con la noticia de que nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza», han expresado los hermanos de Giuffre al sentir amparado el testimonio de Virginia, que señaló por primera vez en 2015 al entonces príncipe, mucho antes de salir a la luz ninguna evidencia, y que fue calificado por la Casa Real británica como «categóricamente falso». Virginia Giuffre, una reconocida víctima de la trama de pederastia de Esptein, en la que se concertaban encuentros sexuales entre menores de edad y figuras de poder, protagonizó el testimonio acusatorio más claro contra el expríncipe en una entrevista a la NBC en 2019. Tras ello, llegó a formalizar una denuncia en EE.UU. por supuestos abusos sexuales, aunque un millonario acuerdo extrajudicial en 2022 evitó la apertura de juicio. En abril de 2025, a sus 41 años, la acusadora se suicidó. En sus memorias –'Nobody's Girl', 'La chica de nadie', en español–, publicadas póstumamente a finales de ese año, describe con detalle como el expríncipe supuestamente abusó de ella en tres ocasiones, cuando tenía 17 años. «Nunca fue un príncipe. Para todos los supervivientes: Virginia hizo esto por vosotros», han afirmado los familiares de la chica, que aparece en una fotografía fechada en 2001 (cuando contaba 17 años) junto a Ghislaine Maxwell, la cómplice condenada de Esptein, y Andrés, en la que el expríncipe le pasa el brazo por el torso desnudo. Según Giuffre, aquel día sufrió el primer caso de abuso por su parte. Ya en 2019, con la muerte de Epstein mientras esperaba en la cárcel la apertura de juicio por su red de tráfico de menores, la sociedad británica empezó a cuestionar la versión del expríncipe, que aunque nunca negó su amistad con el pederasta, siempre se ha aferrado a su inocencia y se ha desvinculado de la trama. En una entrevista en la BBC ese mismo año, negó con argumentos rocambolescos haber mantenido ninguna relación con Giuffre, aseguró no arrepentirse de su amistad con el multimillonario estadounidense y afirmó no recordar la foto «en absoluto». Su detención de hecho, no responde a evidencia de su participación en la trama, sino a la revelación de correspondencia electrónica de Andrés en la que compartió información confidencial precisamente con Jeffrey Epstein durante su etapa como representante especial de Reino Unido para el Comercio Internacional, lo que podría ser constitutivo de un delito de onducta indebida en el ejercicio de funciones públicas. Estos correos forman parte de la reciente publicación en varias tandas de millones de archivos del caso Epstein. Algunos de estos archivos volvían a evidenciar los vínculos entre el neoyokino y el expríncipe y han provocado su caída en desgracia. El palacio de Buckingham se vio obligado a tomar una decisión radical a finales del pasado año respecto al hermano pequeño de Carlos III: la retirada de todos sus títulos, con especial peso el de príncipe. Aquello marcó la ruptura pública del relato hasta entonces defendido desde la Casa Real que amparaba al hermano del Rey Carlos. En un escueto comunicado hace apenas dos semanas, Carlos III afirmó que estaba «dispuesto» a ayudar en la investigación por presunta revelación de secretos contra su hermano. Las recientes revelaciones por parte de EE.UU. sobre el caso de pederastia que desde hace años atraviesa su vida política han saltado el charco y están salpicando a figuras Europeas más allá del expríncipe Andrés. El Gobierno de Reino Unido encarna también una grave crisis por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en EE.UU. cuando su relación amistosa con Epstein era ya más que conocida. Estos documentos también han agitado la Casa Real noruega, al volver a poner sobre a palestra la relación de la Princesa Mette-Marit con el multimillonario. En Francia, el descumbrimiento de los vínculos del exministro Jack Lang y su hija con el neoyorkino han provocado su destitución inmediata como director del Instituto de Cultura Árabe.

Читайте на сайте