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El mausoleo más tétrico de España: la Cripta de la Muerte de Málaga

Abc.es 
En Málaga , en la capital de la Costa del Sol, entre los numerosos destinos que el viajero encontrará marcados por historia, arte y leyenda, existe uno diferente a todo y todos, en pleno centro urbano, que tras años de rehabilitación ha reabierto sus puertas al público. Se trata del conjunto arquitectónico funerario más sombrío, tétrico y aterrador de los existentes en España. Es la Cripta de los Condes de Buena Vista en la Basílica y Real Santuario de Nuestra Señora de la Victoria y la Merced, la etiquetada como Cripta de la Muerte. Ubicado en la céntrica plaza de la Victoria , el Santuario de la Victoria, como es conocido popularmente, es una de las principales iglesias malagueñas. No en vano en ella se guarda y venera a la patrona de la ciudad. Marcado por historia y leyenda, fue erigido en el mismo lugar en el que se encontraba el campamento del rey Fernando el Católico durante el asedio y toma de la ciudad a los musulmanes en 1487, y en el que se produjo, según la tradición, el profético y milagroso anuncio de su triunfo en tres días por parte de un religioso enviado por san Francisco de Paula, fundador de la Orden de los Mínimos. Un pasaje y hecho prodigioso que hizo que el monarca dejara la imagen de la Virgen de su oratorio y se levantara, primero una pequeña ermita que estuvo custodiada por el eremita Bartolomé de Coloma, y más tarde, una iglesia y convento por la Orden de los Mínimos , la primera fundación de los religiosos en la península. Un templo que en el siglo XVIII fue reconstruido y ampliado por José Francisco Chavarino -quien fuera I Conde de Buena Vista de la Victoria, de Villalcazar y Sirga, vizconde de la Victoria y caballero de la Orden de Calatrava-, quien levantó una torre, con un camarín para la Virgen, y un mausoleo para su descanso eterno y el de su esposa Antonia Coronado Zapata que fue realizado en 1691 por el arquitecto Felipe de Unzurrunzaga. Una torre, camarín y cripta, en el que la se plasmó un mensaje; el discurso barroco de la muerte . A través de la sacristía se accede a la torre, de 22 metros de altura y dividida en tres plantas, donde unas escaleras unen la cripta y el camarín. Tras descender por los escalones se llega y entra al panteón de los nobles , situado justo debajo del altar mayor. Una sala rectangular, de nueve metros de largo y cuatro metros de ancho, con suelo ajedrezado y paredes de escayola, todo en blanco y negro, en el que encontraremos los sepulcros de los condes , uno frente al otro con un pequeño altar y una cruz dorada, así como trece nichos dispuestos en hileras superpuestas y separados por columnas jónicas. Todo impacta en su interior. En el centro, el gran pilar que soporta las bóvedas con forma de palmera formada por cuatro columnas octogonales que representan la unión entre el cielo y la tierra , y los cuatro elementos de la naturaleza; tierra, aire, agua y fuego. Y en sus paredes de yeserías blanquinegras las decenas de figuras que estremecen y generan el escalofrío. Rostros diabólicos y celestiales, seres de aspecto demoníaco y angelical, calaveras y tibias cruzadas, esqueletos con guadañas, cuerpos incorruptos, sudarios, espejos, balanzas y relojes de arena, entre alegorías eclesiásticas y cortesanas, todo un mundo de símbolos dedicados al paso del tiempo, a la brevedad y evolución de la existencia humana, a las debilidades de la carne, a la justicia divina, al triunfo sobre la muerte y la vida después de la vida. Toda la macabra iconografía de los místicos del siglo XVI , en una atmósfera tenebrosa, que provoca el asombro y la inquietud. Una cripta donde el visitante emprende, sin ser consciente de ello, un singular viaje. Y es que todo el diseño arquitectónico esconde las tres vías espirituales del ser humano; la 'vía iluminativa', el progreso espiritual en las escaleras, la 'vía purgativa', la penitencia y purificación en la cripta y la 'la vía unitiva', la conexión del alma con lo divino en el octogonal camarín. Málaga cuenta con un nuevo enclave en el que el viajero curioso descubrirá el mundo de las creencias y concepciones de la muerte a lo largo del tiempo. A la urbana necrópolis islámica, y mezquitas funerarias, de Yabal Faruh -situadas muy cerca del Real Santuario de la Victoria, al que dedicamos recientemente un reportaje en ABC Viajar -, y el decimonónico y romántico Cementerio de San Miguel -declarado Patrimonio Histórico de Andalucía- se suma ahora la Cripta de los Condes de Buena Vista, ya conocida como Cripta de la Muerte, la única muestra del 'barroco tétrico' en nuestro país. Un tenebroso destino que nos brinda una experiencia singular, que no deja indiferente a nadie, y que nos recuerda, bajo doctrinas culteranas y conceptualistas, que no podemos escapar de la muerte y que la vida es un viaje efímero .

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