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Guerra a la vuelta de la esquina: el pulso entre Estados Unidos, Irán e Israel

La sombra de la guerra vuelve a proyectarse con fuerza sobre Medio Oriente. Aunque en las últimas horas el foco inmediato de enfrentamientos estuvo entre Pakistán y Afganistán, es el triángulo formado por Israel, Estados Unidos e Irán el que hoy mantiene en vilo al mundo.

Este viernes 27 de febrero de 2026 el escenario es de tensión extrema y profundamente contradictorio, mientras en el plano diplomático se habla de avances en las negociaciones, el movimiento de activos militares estadounidenses no deja de crecer, Israel bombardea posiciones en el Líbano y en las embajadas se activan evacuaciones que suelen anticipar conflictos abiertos.

Las negociaciones siguen estancadas

Este jueves concluyó en Ginebra la tercera ronda de conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, con la mediación de Omán. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, calificó las reuniones como las más serias hasta la fecha y aseguró que un acuerdo estaría al alcance. Sobre la mesa, según trascendidos, existe una propuesta iraní para aceptar límites al enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones,pero este viernes Teherán volvió a advertir que cualquier entendimiento requiere que Estados Unidos abandone lo que denominó “demandas excesivas”.

Abbas Araghchi, Ministro de Asuntos Exteriores de Irán. Vía X@araghchi.

Desde Omán también hablaron de progresos significativos y confirmaron que la próxima semana habrá una ronda técnica en Viena, seguida de un nuevo encuentro de alto nivel. El propio canciller omaní destacó una apertura sin precedentes a ideas creativas por parte de ambas delegaciones.

El problema es que esa narrativa de avance convive con una lógica de presión máxima. Washington ha insistido en que no solo quiere discutir el programa nuclear, sino también los misiles balísticos iraníes y el apoyo de Teherán a grupos como Hezbolá, algo que Irán rechaza de plano.

El plazo de 10 días fijado por el presidente Donald Trump para que Irán acepte las condiciones estadounidenses expira este fin de semana, de no haber acuerdo, “habrá consecuencias nunca antes vistas”, en clara alusión a ataques militares

La tarde de este viernes, Trump aseguró no haber tomado aún una decisión sobre Irán, pero al mismo tiempo señalo no estar contento con la forma en que negocian y que “a veces es necesario usar la fuerza militar”. Además, informó que habrán negociaciones extras este viernes, adelantando lo que podría ser el último intento por frenar la escalada, antes de un ataque.

En paralelo, un reciente reporte de Bloomberg indica que los negociadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner abandonaron las últimas conversaciones decepcionados. Mientras tanto, la embajada de Estados Unidos en Israel instó a su personal no esencial y sus familias a irse del país debido a riesgos de seguridad, con un mensaje urgente del embajador instando a salir mientras haya vuelos comerciales disponibles.

Según filtraciones a la prensa, la Casa Blanca exige el desmantelamiento total de instalaciones como Fordow, Natanz e Isfahán, la entrega del uranio enriquecido y un acuerdo sin fecha de caducidad.

Instalaciones nucleares iraníes en Fordow. Foto difundida por el ejército estadounidense días después de la operación “midnight hammer”.

La mañana de este viernes, la Agencia Internacional de Energía Atómica confirmó que Irán almacena uranio enriquecido al 60% en una instalación subterránea en Isfahán, que pese a los ataques previos parecería seguir operativa.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fue claro al señalar que la negativa iraní a discutir misiles y su comportamiento regional es el principal obstáculo. Además se confirmó que viajará a Israel este 2 y 3 de marzo.

La sintonía entre Washington e Israel es total, el objetivo declarado es el desmantelamiento completo de la amenaza iraní, este mismo día llegó al norte de Israel el grupo de ataque del portaaviones USS Gerald Ford como parte del mayor refuerzo militar estadounidense. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, convocó consultas de seguridad de alto nivel y desde su entorno se habla incluso de una oportunidad histórica para cambiar la naturaleza del régimen en Teherán mediante una acción militar decisiva, idealmente liderada por Estados Unidos pero con Israel dispuesto a actuar solo si considera débil el eventual acuerdo.

Israel mueve la primera ficha del tablero y EEUU sigue enviando activos militares

En ese contexto, Israel lanzó el 26 de febrero una de las escaladas más graves en territorio libanés desde el alto el fuego de 2024, atacando ocho campamentos de la Fuerza Radwan de Hezbolá en el Valle de la Bekaa. La operación dejó al menos un muerto y decenas de heridos, según el Ministerio de Salud libanés.

No fue un intercambio rutinario, sino una señal de que Israel podría estar intentando neutralizar a los aliados de Irán antes de un eventual golpe directo contra territorio iraní.

Pero el elemento más contundente es el despliegue militar estadounidense, dos grupos de portaaviones, el USS Gerald R. Ford frente a Israel y el USS Abraham Lincoln en el Mar Arábigo, operan con al menos una decena de destructores equipados con sistema Aegis y misiles Tomahawk capaces de golpear objetivos dentro de Irán a larga distancia. En el Mar Rojo se posicionó el grupo anfibio USS Bataan con miles de marines preparados para respuestas rápidas y evacuaciones, incluso se confirmó la presencia de un submarino clase Ohio con capacidad para lanzar hasta 154 misiles de crucero.

El portaviones USS Gerald R. Ford. Foto: Armada de los Estados Unidos.

En el aire, Estados Unidos ha concentrado una densidad inédita de aviones furtivos desplegados entre Israel, Jordania, Arabía Sauita, Qatar y Emiratos Árabes:

  • 84, F/A-18E/F Super Hornet, para operaciones desde portaaviones.
  • Entre 36-50 F-15E Strike Eagle, bombarderos pesado y de precisión.
  • Entre 48-60 F-16C/CM, especiales para la supresión de defensas (Radares).
  • Entre 42-54 F-35A/C Lightning II, para la infiltración furtiva.
  • 11 o 12 F-22 Raptor, cazas de última generación que son por primera vez desplegados con el objetivo de brindar superioridad aérea en Israel.
  • Entre 75-100 KC-46 / KC-135, de reabastecimiento .

Sumado a eso, hay más de 100 aviones cisterna y aeronaves de alerta temprana refuerzan la capacidad de sostener operaciones de largo alcance, y se detectó la presencia de aviones especializados en guerra electrónica, lo que sugiere que cualquier ataque comenzaría con un apagón de comunicaciones y radares.

Al mismo tiempo, el Pentágono redujo personal en bases vulnerables en Siria, Irak y Catar, aplicando una dispersión ágil para minimizar bajas ante posibles represalias. Buques de la Quinta Flota abandonaron el puerto de Baréin para operar en mar abierto, una posición menos vulnerable y más letal. Se estima que hay más de 300 aeronaves de combate y apoyo listas para una intervención inmediata.

Irán, por su parte, ha movido misiles balísticos a posiciones subterráneas conocidas como ciudades de misiles, preparándose para una eventual represalia

Crecen las alertas de las embajadas para abandonar Irán e Israel

La señal más elocuente de que la crisis podría escalar es la avalancha de alertas diplomáticas, ya son más de 18 países han instado a sus ciudadanos a abandonar Irán, Israel o ambos.

China pidió salir lo antes posible, Estados Unidos mantiene su nivel máximo de alerta para evitar los viajes, varios países europeos advirtieron que no podrán organizar rescates si los aeropuertos son bombardeados y en Israel se recomendó considerar la salida mientras los vuelos sigan operando. Aerolíneas como KLM suspendieron rutas a Tel Aviv y casi todos los avisos incluyen también al Líbano, ante el riesgo de una guerra inmediata entre Israel y Hezbolá.

Imágen de un caza israelí actuando sobre territorio iraní. Vía X@IAFsite 18/06/2025.

Tanto aliados de Teherán como de Washington están sacando a su personal al mismo tiempo. Incluso el comercio global comienza a ajustarse, con navieras ordenando a los buques tanque minimizar su exposición en el estrecho de Ormuz o derechamente desviar las rutas.

Nunca como hoy las palabras de diálogo y la arquitectura de guerra habían avanzado en paralelo con tanta intensidad. Las próximas horas dirán si la diplomacia logra imponerse o si el mundo presencia una escalada que podría redefinir el equilibrio estratégico de Medio Oriente y sus consecuencias a escala global.

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