World News

Un chino que vive en España, sin palabras al ver que sus compatriotas no dejan de abrir este negocio en nuestro país: «Cuesta mucho dinero»

Abc.es 
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 residían más de 230.000 personas de nacionalidad china en España, frente a las apenas 35.000 registradas a principios de los años 2000. En esas dos décadas, la población china se ha multiplicado por más de seis, con fuertes concentraciones en Madrid, Cataluña, Valencia y Andalucía. Tradicionalmente, los negocios chinos en España se centraban en los bazares, tiendas de alimentación, peluquerías y restaurantes familiares, pero en los últimos años el perfil ha evolucionado hacia empresas más especializadas y sofisticadas como son los buffets de comida asiática. En este contexto, un ciudadano chino residente en nuestro país se ha quedado sin palabras al comprobar cómo, en los últimos eses, compatriotas no dejan de abrir este tipo de establecimientos por todo el territorio nacional. «Ya no son los buffets de antes, los cutres donde tú mismo te servías. Ahora son naves gigantes, con techos altos, fuentes, ríos artificiales y decoración que traen directamente de China. Es espectacular… pero eso cuesta muchísimo dinero», cuenta en un vídeo que corresponde al pódcast Un chino y medio, conducido por Lin (@chickenpapi) y Jiajun Yin. Los buffets asiáticos a gran escala se han convertido en una de las tendencias más marcadas dentro de la restauración en España. Locales de entre 500 y 1.000 metros cuadrados, con decenas de trabajadores y una puesta en escena que mezcla lujo, tradición oriental y marketing moderno, están apareciendo en polígonos industriales y zonas comerciales de ciudades medianas y grandes. Según cálculos de empresarios del sector, los gastos fijos de estos locales superan fácilmente los 100.000 euros mensuales, sumando nóminas, alquiler y abastecimiento. «Reformar todo eso es muchísimo dinero, sumar el alquiler y todos los empleados que tienen, que tú vas a estos buffets y son mínimo seis, siete camareros, 10 cocineros, la jefa que está en la caja cobrando nada más, dos niños chinos sueltos por ahí corriendo y atendiendo», destalla el joven en la grabación. Expertos en restauración señalan que estos buffets no solo responden a una mayor capacidad de inversión, sino también a una estrategia empresarial consolidada, en la que varios socios comparten capital, proveedores y logística para abaratar costes y expandirse rápidamente. «En en nóminas que se te puede ir al mes, 40.000 o 50.000 euros, ponle otros 15.000 o 20.000 de alquiler, más todo lo que te gastas en comida, al mes en gastos fijos ya son más de 100.000 euros de gastos fijos al mes», apunta. La expansión de estos restaurantes ilustra el salto económico de una comunidad que, con discreción y trabajo constante, ha pasado en apenas dos décadas de abrir pequeños bares de barrio a levantar auténticos templos gastronómicos del lujo oriental en España.

Читайте на сайте