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Muñoz relata cronología del cable chino y Van Klaveren aborda impacto geopolítico ante el Senado

Con exposiciones del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, y del canciller Alberto van Klaveren, la Comisión de Relaciones Exteriores revisó los antecedentes del proyecto de cable submarino desde Hong Kong a Chile y las consecuencias diplomáticas derivadas de la revocación de visas a autoridades nacionales.

La instancia parlamentaria abordó en detalle la cronología administrativa del proyecto presentado por un consorcio chino para instalar un cable submarino de telecomunicaciones, así como las advertencias formuladas por la Embajada de Estados Unidos respecto de eventuales riesgos de seguridad nacional.

La tramitación del cable chino

El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, explicó que la solicitud formal de concesión ingresó a la Subsecretaría de Telecomunicaciones el 26 de noviembre del año pasado. A partir de ese momento, el proceso siguió su curso técnico.

“Es una solicitud, que por lo tanto el Estado, a través de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, tiene que analizar”, señaló la autoridad, detallando que el 19 de diciembre se formularon observaciones técnicas y que el 8 de enero la empresa respondió a los reparos.

Según indicó, el 27 de enero se le informó que la propuesta “ya cumple con todos los antecedentes” exigidos por la normativa sectorial. “Ante mi consulta, si estaba todo cubierto, me dicen que sí, y yo procedo a firmar el trámite”, afirmó. No obstante, el documento nunca fue enviado a Contraloría.

La alerta desde Estados Unidos

Muñoz relató que, antes de que el acto administrativo saliera del ministerio, se produjo una advertencia por parte de la Embajada de Estados Unidos. “Hay un funcionario de la Embajada de Estados Unidos que se acerca a conversar con un funcionario de Subtel (…) y alerta de que este es un cable que tendría graves consecuencias, graves riesgos para la seguridad tanto de Chile como de Estados Unidos”, sostuvo.

El ministro agregó que se entregaron antecedentes sobre ciberataques previos que habrían afectado a empresas nacionales. “Con esos antecedentes (…) por supuesto me parecen de la mayor gravedad”, afirmó.

Ministro Juan Carlos Muñoz. Sebastian Cisternas/Aton Chile.

Tras recibir esa información, explicó que se comunicó con Presidencia y planteó la necesidad de revertir la decisión adoptada. “Mi sugerencia es que tenemos que retrotraer, tenemos que dejar sin efecto la firma que yo había llevado adelante”, señaló. La instrucción se ejecutó ese mismo día y el trámite fue oficialmente archivado el 29 de enero.

Semanas después, el 20 de febrero, Muñoz fue notificado de la revocación de su visa diplomática A2 por parte de Estados Unidos. “Se me comunicó que mi visa A2 (…) estaba revocada por parte de la embajada de Estados Unidos y de otras dos personas que yo no sé quiénes son”, indicó.

El rol de Cancillería y la dimensión estratégica

El canciller Alberto van Klaveren explicó que la Cancillería no lidera las negociaciones técnicas de cables submarinos, pero sí acompaña el proceso por sus implicancias internacionales.

Van Klaveren confirmó que Chile recibió observaciones formales de Estados Unidos respecto del proyecto chino. “Nosotros recibimos observaciones y reservas respecto de este proyecto (…) las cuales se hicieron públicas por lo demás en la conferencia de prensa que dio el embajador”, sostuvo.

La autoridad destacó que Chile actúa bajo el principio de no discriminación por origen de la inversión y bajo el criterio de neutralidad tecnológica. “No podemos discriminar a un inversor por el origen, por su nacionalidad”, afirmó.

Sin embargo, reconoció que existe una dimensión estratégica inevitable en este tipo de proyectos. “La pregunta que nos tenemos que plantear es si efectivamente como país tenemos interés en ser un teatro de esta competencia estratégica entre dos grandes potencias”, advirtió.

Canciller Alberto Van Klaveren. Foto: ATON.

Asimismo, señaló que Chile carece de un mecanismo formal de evaluación de inversiones que incorpore variables de seguridad nacional. “Nuestro país no dispone de un mecanismo de evaluación de inversiones que permita incorporar elementos de seguridad nacional”, indicó, calificándolo como “un déficit relevante”.

Críticas desde el Senado

Durante la sesión intervino el senador Rojo Edwards, quien cuestionó la rapidez con que se tramitó la solicitud. “El proceso duró 63 días”, afirmó, comparándolo con otros permisos sectoriales que pueden tardar más de un año. A su juicio, la celeridad del procedimiento genera dudas sobre la forma en que se gestionó.

El parlamentario sostuvo que la controversia ya ha tenido efectos en la relación bilateral. “Chile está hoy día lamentablemente en la mira por problemas”, aseguró tras una reciente visita a Washington.

No obstante, expresó que no comparte la decisión de revocar la visa del ministro. “No estoy de acuerdo que le quiten la visa a usted en lo personal y quiero decirlo públicamente”, señaló.

Edwards advirtió que la decisión final respecto del cable podría generar consecuencias diplomáticas para la próxima administración, planteando que mantener o revertir el proyecto implicará costos en la relación con una u otra potencia.

Seguridad y conectividad

En su intervención final, Muñoz enfatizó que el desarrollo digital es clave para el país, pero que debe compatibilizarse con la protección de infraestructura crítica. “No se puede hacer tampoco poniendo en riesgo la seguridad nacional”, sostuvo.

El debate en la Comisión de Relaciones Exteriores dejó en evidencia la complejidad del escenario: un proyecto de inversión privada con implicancias tecnológicas, comerciales y estratégicas, en medio de la creciente rivalidad global entre Estados Unidos y China.

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