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El Barcelona pasa del sufrimiento a la fiesta ante el Newcastle (7-2)

El Barça se liberó por fin en la segunda parte contra el Newcastle para firmar una noche mágica en el Camp Nou y la clasificación para los cuartos de final de la Champions, donde espera al ganador de la eliminatoria entre el Tottenham y el Atlético, que lleva tres goles de ventaja. Se desató el Barça con goles después de 135 minutos, los 90 de la ida más los primeros 45 en la Ciudad Condal, de pura incomodidad, de sufrimiento, de visita al dentista porque el partido se jugaba en un plano físico, y ahí, contra los ingleses, hasta futbolistas como Fermín o Raphinha parecen en inferioridad, o a Pedri se le ve atosigado para poder tener mando. Todos esos momentos, pese a todo, los pasó el Barça de pie y únicamente ha ido por detrás unos minutos de la ida.

Los toques de Lamine Yamal marcaron la primera parte del Barcelona. Un primer control seguido de un giro limpió la presión del Newcastle y propició el tanto inicial de los españoles, a la carrera, en una acción finalizada por Raphinha. Un rato después, un taconazo de la estrella adolescente en zona de peligro permitió a los ingleses volver a empatar el partido. Se llevó las manos a la cara Lamine sabiendo que la había liado. Un pase del extremo con el exterior a Fermín en la última acción antes del descanso desembocó en el absurdo penalti de Trippier a Raphinha, señalado tras revisión en el VAR. El brasileño no llegaba al balón, pero el instinto del defensa le jugó una mala pasada agarró del brazo a su rival. Faltaba el último golpeo de Lamine, la pena máxima. Esta vez lanzó sin sutilezas, no como en la ida, y seguramente por eso la pelota acabó en la red, ya que Ramsdale acertó la dirección y llegó a acariciarla.

 

Esa diana permitió al Barcelona acabar por delante después de una primera parte de locura en la que no estuvo cómodo en ningún momento. El escenario era distinto a la ida, se jugaba en el Camp Nou, pero el Newcastle no salió a defenderse. Lo hizo con la misma valentía, muy tirado arriba e incomodando la salida de balón de los azulgrana. Hasta los cuatro minutos, cuando Pedri bajó un balón elevado con un pase atrás, no pudo hacer el primer ataque largo el Barça, y fue una excepción. En ningún momento tenía el control del partido y, obligado por su rival, se entregó a un intercambio de golpes que, eso sí, mantuvo encendido en todo momento al estadio barcelonista. No conseguían empotrar los chicos de Flick al rival en su área, no mantenían posesiones largas en el centro del campo. Al primer golpe de Raphinha respondió Elanga en una acción mal defendida por el Barcelona, y al gol de Bernal, que llegó en una jugada de estrategia sacada por Raphinha y a la que Gerard Martín dio continuidad de maravilla, contestó el mismo futbolista, después del taconazo innecesario de Lamine. Hacía daño el Newcastle por los costados, con el ejecutor Elanga haciendo pasar una tarde complicada a Cancelo y con Barnes y Hall llegando por el costado de Araujo, que tuvo que entrar de urgencia en sustitución de Eric García.

 

Con el plan de Newcastle los goles era complicados que llegaran después de una acción elaborada. La clave estaba en lo que sucedía justo después del pase de los centrales. Tenía que ser rápido y preciso. Lamine había desarmado a los ingleses con un quiebro y en la segunda parte lo hizo Raphinha con un pase de primeras. El brasileño amagó con ir al espacio, retrocedió y tuvo un segundo para tocar rápido la pelota y aprovechar el desmarque de Fermín. El mediapunta no perdonó. Se ha convertido en un futbolista vital para el equipo por la energía que tiene y por todas las soluciones que aporta y lo que propone. El Newcastle ya se quedó sin balas para responder al «tiroteo», y entonces el Barcelona ya empezó a disfrutar, comenzando por Lewandowski, que necesita goles como el comer y encontró dos. El primero al cabecear un córner perfectamente sacado por Raphinha, con la ayuda de Fermín, que hizo una pequeña pantalla al portero. El segundo, al culminar de maravilla una asistencia de Lamine Yamal después de una gran maniobra ante Burn. El polaco se quitó la máscara que le protege por un golpe, con la que se le ve incómodo, después de lograr el primero.

 

Fueron 20 minutos de pura furia del Barcelona. Lo que es el fútbol. El equipo físico, fuerte y poderoso que había sido el Newcastle terminó disuelto, roto y goleado. Lo que un momento antes eran dificultades para dar un pase o para hacer un regate, de repente se convirtió en todo lo contrario. Pedri por fin podía mandar, el balón ya era propiedad casi única de los catalanes y Joan García ya era un espectador más. El Barcelona siguió lanzado buscando la portería de Ramsdale. La jornada terminó convirtiéndose en una pesadilla para los ingleses. La goleada fue escandalosa y todavía podía haberlo sido mucho mayor. Raphinha la cerró después de aprovechar un error grosero del rival.

Todo era fiesta en un Camp Nou que estaba disfrutando, hasta que cuando quedaban diez minutos Joan García se fue al suelo y se echó la mano al gemelo izquierdo. El encuentro se paró y el guardameta Tuvo que ser sustituido. Salió Szczesny. Hay que esperar a saber el alcance de la lesión, a las pruebas, pero el veterano portero polaco apunta a tener que jugar un buen puñado de partidos importantes, como ya sucedió la temporada pasada.

FC Barcelona - Newcastle: partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League, en vivo online

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