Parecería acaso más propio de un obispo de la Iglesia Católica que se limitase a afirmar que el problema no está en la tecnología, sino en el uso que se haga de ella. Sin embargo, me resisto a quedarme en ese posicionamiento neutro porque hoy en día tenemos datos suficientes para afirmar que una buena parte de las aplicaciones informáticas han sido diseñadas intencionalmente con el objetivo de atrapar a sus usuarios . Y, por ello, pienso que, en conciencia, tenemos el deber de unirnos a las iniciativas... Читать дальше...