Lo cortés no quita lo valiente (y lo valiente, tampoco cortesía)
“Valentía” no es sinónimo de “temeridad”; el cortés, no es cobarde ni hipócrita. Si la valentía en la política se va a andar identificando con la pura e irracional ideología, ya no asombra que el mundo esté patas para arriba y que don dinero lo mueva todo. Leer, oír y enterarse de las noticias, eso sí que es de momento valentía.