El quilombo
Da mucha pereza entrar en polémicas mostrencas urdidas a beneficio exclusivo de sus autores, pero como «no se habla de otra cosa», que decía Anson, en esta campaña desquiciada , vamos allá con un cuarto a espadas. 1. Un gobernante en ejercicio oficial no puede ir a un país extranjero –se trate de Milei en España o de Sánchez en Israel– a meter bronca ni a insultar a sus dirigentes legítimos. 2. Milei, como Pablo Iglesias, hizo fortuna política en las tertulias y las redes y sigue cómodo en ese papel de agitador incendiario al que nadie sensato haría mucho caso. 3. De su discurso en Madrid, las invectivas contra Begoña Gómez fueron lo menos escandaloso al lado de la... Ver Más