Los Sixers, como el Atlético de los 2000: otra decepción en el debut de Embiid y penúltimos
Lampante y elegante azul en la pista en Philadelphia como vehemente anuncio visual del inicio de la Copa y, como si todo se hubiera alineado para la ocasión, vuelta del santo y seña de la franquicia contra los vecinos Knicks de Nueva York en un Clásico del Este. Prometedor e ilusionante día para para tan dramático desenlace, con un desfile de fans con el nombre del tan aclamado Joel Embiid en su estreno a su espalda rumbo a casa a falta de cinco minutos con el único consuelo de no encontrar por lo menos tráfico. Mejor irse a la cama y cerrar los ojos para no ver un último cuarto anticompetitivo de unos caóticos Sixers que agravaron su crisis. Nueva derrota (99-111) para que un equipo llamado a pelear por el primer puesto se hunda en la penúltima plaza con 2-8.