Barcelona saca el látigo y, a partir de ahora, multará hasta con 750 euros a todos los que no hagan esto en la calle
La Ordenanza de Convivencia de Barcelona se aprobó en diciembre de 2005 para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en los espacios públicos. Aunque tener una normativa cívica pueda parecer una medida evidente, hay muchas cosas que hacemos en nuestro día a día que no sabemos que no están permitidas y que afectan a aguardar el respeto entre los vecinos.