Las variables sensibles de la política exterior de España
Hace medio siglo, el tono magistral con el inevitable acento alemán del idioma aprendido en la juventud, sonaba en el desacostumbrado Madrid a grandes faustos ni siquiera a medianos eventos: “Se sorprenderían si supieran el escaso número de congresistas norteamericanos que se han molestado en sacar el pasaporte o el reducido número de entre aquellos dirigentes capaces de decir sin equivocarse las principales capitales del mundo…”.