Mi guiso de patatas es tan bueno que preparo uno todos los domingos (todos repiten)
Hay recetas que no necesitan presentación porque hablan por sí solas. Este guiso de patatas es una de ellas. No tiene ingredientes extraños ni técnicas complicadas , pero sí algo que lo cambia todo: el tiempo justo, el orden correcto y el respeto absoluto por el producto. Es el típico plato que empieza a oler desde media mañana y que reúne a todo el mundo alrededor de la cocina, cuchara en mano, preguntando cuándo se come.Y es que los guisos son esa opción perfecta para cuando el frío arrecia. En concreto, este guiso de patatas lo preparo todos los domingos sin excepción. Da igual si somos dos o diez. Es reconfortante, sabroso y tiene esa textura melosa que solo se consigue cuando las cosas se hacen con calma . Cada vez que lo sirvo, alguien repite. Y siempre hay pan sobre la mesa, porque este guiso lo pide a gritos. Pela las patatas y cháscalas en trozos medianos. Este gesto es clave para que suelten almidón y el guiso quede ligado. En una cazuela amplia, añade un buen chorro de aceite y sofríe la cebolla picada a fuego medio hasta que esté muy blanda . Incorpora el ajo y el pimiento verde, y cocina unos minutos más. Añade el tomate rallado y deja que se concentre bien. Retira la cazuela del fuego, incorpora el pimentón y remueve rápido para que no se queme. Vuelve al fuego, añade las patatas y rehoga un par de minutos . Cubre con el caldo caliente, añade el laurel y cocina a fuego medio durante unos 25–30 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el caldo espeso y brillante. Ajusta de sal al final. El primero es la paciencia. Este guiso no admite prisas ni fuegos fuertes. Cocinarlo despacio permite que las patatas se rompan ligeramente y espesen el caldo de forma natural. El segundo truco es no remover con cuchara una vez que empieza a hervir . Basta con agitar suavemente la cazuela. El conocido cocinero Karlos Arguiñano también nos ha ofrecido algunos trucos para cocer patatas que puedes tener en cuenta. Si te gusta con más carácter, puedes añadirun chorrito de vino blanco al sofrito . Y si sobra (algo poco habitual), al día siguiente está incluso mejor, con los sabores más asentados. Este guiso de patatas es un plato energético y equilibrado, ideal como comida principal. La patata aporta hidratos de carbono complejos que proporcionan energía sostenida, mientras que el aceite de oliva virgen extra suma grasas saludables . Con un bajo contenido en grasas saturadas y una buena capacidad saciante. Es una receta sencilla, económica y perfecta para una alimentación casera basada en platos de cuchara. Y si eres fan de las patatas, prueba a hacer alguna de estas recetas con patatas para principiantes .