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Noruega rompe todos los récords: casi el 96 % de coches nuevos fueron eléctricos

El mercado de coches nuevos en Noruega alcanzó las 179.550 unidades matriculadas durante 2025, de las cuales cerca de 172.233 (≈95,9 %) fueron vehículos 100 % eléctricos. Esa proporción convierte al país escandinavo en el verdadero laboratorio mundial de la movilidad eléctrica

La escena es prácticamente de ciencia ficción: apenas unos cientos de coches nuevos con motor de combustión interna siguen saliendo de los concesionarios. Entre esos, un puñado simbólico de coches de gasolina (~0,3 % del total) y diésel (~1 %). El grueso restante (menos del 4,2 %) son híbridos o PHEV.

Visualiza la escena: un SUV eléctrico cargando en un supercargador, su ventilador sacudiendo el aire caliente con un chasquido mecánico, y al fondo un deportivo de gasolina de última generación que casi no arroja cifras relevantes en las estadísticas de ventas. Ese contraste no es casual —es el resultado de políticas fiscales y adopción tecnológica alineadas durante años.

Políticas que catapultaron la electrificación

Año Incentivo clave Resultado
1990s–2000s       Exenciones fiscales iniciales Primeros EV en flotas
2015 Exención total de IVA para BEV      Aumento de adopción
2020–2025 Beneficios en peajes y puentes Casi 96 % EV en ventas

Desde exenciones de IVA y aranceles hasta ventajas significativas en peajes, aparcamientos y cruces de puentes o ferris, Noruega ha mantenido un enfoque de largo plazo. El objetivo oficial: que todos los coches nuevos sean de cero emisiones en esta década.

El combustible fósil, convertido en rareza

  • Gasolina y diésel: menos de 1 % de las matriculaciones en 2025.
  • Híbridos (HEV/PHEV): alrededor del 4 %.
  • Eléctricos puros (BEV): ~96 % del mercado.

En términos prácticos, esto significa que si visitas un concesionario tradicional en Oslo o Bergen, ya no ves estands enormes dedicados a motores térmicos. En su lugar, la mirada se va rápidamente hacia SUV y sedanes eléctricos, cada uno con especificaciones de batería, autonomía WLTP y potencia que eclipsan a sus antiguos homólogos térmicos.

Los pocos modelos de gasolina que todavía se venden suelen corresponder a nichos específicos: deportivos de alta gama, coches de colección o vehículos de emergencia adaptados para usos particulares. En 2025, estos sumaron unas pocas centenas en el total de matriculaciones.

Las marcas que dominan

Al frente de este tsunami eléctrico se encuentra Tesla, con el Model Y como líder indiscutible de matriculaciones. Detrás, gigantes tradicionales como Volkswagen y Volvo han logrado posicionar sus eléctricos con fuerza, aprovechando la demanda masiva de segmentos SUV y compactos familiares.

¿Qué revela Noruega sobre la adopción global?

Comparado con Europa occidental, donde países como Alemania o Francia registran penetraciones de eléctricos en nuevos coches bastante más moderadas (≈20–30 % en 2025) Noruega es la excepción que impulsa la regla. Su avance demuestra que políticas públicas consistentes, un ecosistema de recarga desarrollado y compromisos de largo plazo pueden acelerar la transición mucho más rápido de lo que muchos pronosticaban.

Sin embargo, hay matices: Noruega tiene una densidad poblacional baja y una riqueza per cápita alta, factores que facilitan la adopción temprana de tecnologías costosas. La pregunta para el resto del mundo y muy especialmente para mercados más densos y menos subvencionados, es si ese ritmo es replicable sin medidas fiscales tan agresivas.

Mirando hacia adelante

A pesar de que en 2025 Noruega empezó a ajustar algunos incentivos (p. ej., limitando la exención completa de IVA a coches eléctricos por debajo de ciertos umbrales de precio a partir de 2026), el mercado ya ha roto la barrera psicológica del cambio tecnológico. La preferencia por coches eléctricos es ahora la norma, no la excepción.

Como lo sintetiza un analista local: “cuando la mayoría de los automovilistas experimentan la aceleración instantánea, el silencio y la eficiencia de un EV, es difícil volver atrás”. Esa escena (el zumbido casi inaudible de un motor eléctrico frente al estruendo de un térmico) se ha convertido en el nuevo paisaje sonoro de las carreteras noruegas.

¿Qué queda de los motores tradicionales en 2025? Símbolos, nichos y cifras residuales. Pero lo que Noruega ha demostrado es que la transición hacia una movilidad más limpia no solo es posible: puede ser dominante en cuestión de años.

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