Un mundo sin árbitros
No estamos viviendo una etapa convulsa más. Estamos atravesando un punto de inflexión histórico en el que el orden internacional construido tras décadas de guerras, pactos y equilibrios precarios, comienza a resquebrajarse de forma alarmante. Y lo más preocupante no es solo el ruido, la tensión o las amenazas explícitas, sino la normalización del abuso como forma de gobierno y de relación entre países.