Cinco trampas digitales que usan los estafadores para vaciar cuentas bancarias: así puede protegerse
Adalid Medrano, abogado especialista en delitos informáticos, explica que las estafas informáticas se dividen en dos grandes tipos: las transferencias bancarias ilegales y el uso fraudulento de tarjetas bancarias, conocido como carding.
En las transferencias ilegales, los delincuentes hacen una llamada telefónica (vishing), donde se hacen pasar por un funcionario público. “Crearán un engaño con el objetivo de generarle un sentimiento de urgencia a la víctima para que brinde sus claves, contraseñas, tokens o cualquier información”, explica Medrano.
“Es fundamental que cuando estemos en llamadas telefónicas no brindemos ningún tipo de información personal, sin importar quién diga ser la persona que llama”.
Páginas web falsas
En el fraude mediante páginas web falsas, a la víctima le dicen que no se le va a pedir información personal, pero la invitan a visitar una página web para realizar algún trámite. Ese sitio está controlado por los delincuentes y cuando la persona ingresa los datos, le hacen las transacciones en la página bancaria oficial.
“El consejo en estos casos es no seguir enlaces cuando le llaman por teléfono, le llegan por mensaje de texto o por correo electrónico”, advierte.
Otra modalidad es mediante publicidad en buscadores. El usuario busca la página de su banco en algún buscador, pero los delincuentes pagan un anuncio y cuando la víctima ingresa, la dirigen a un sitio clonado donde capturan todos los datos necesarios para la autenticación bancaria.
“Es muy importante que las personas tengan guardada la página web oficial de su entidad financiera en favoritos y que entren directamente desde ahí, nunca haciendo clic en anuncios de búsqueda. Al mismo tiempo, nunca deben ingresar a portales bancarios desde wifi públicos”.
Otra vía son las aplicaciones maliciosas de las que se debe tener cuidado a la hora de instalar aplicaciones, “lo ideal es que sea de las tiendas oficiales”, recomienda Medrano.
Fraude con tarjetas
Los delincuentes tienen múltiples formas de capturar los datos de las tarjetas, por lo que vital contar con un seguro contra fraudes.
Para pagos presenciales, lo ideal es usar Google Pay o Apple Pay con el teléfono, lo que impide que terceros puedan capturar los datos de la transacción. Lo mismo aplica para compras por internet, donde se pueden emplear estos servicios y PayPal, que actúan como una barrera de protección entre sus datos bancarios y el comercio.
También los usuarios financieros pueden usar tarjetas virtuales, que son tarjetas bancarias usadas para compras en línea donde los fondos se encuentran limitados.