El original yogur con yerbabuena que enamora en Garum 2.1
Hay postres que trascienden su papel final en el menú para convertirse en una auténtica seña de identidad. Es el caso del yogur con hierbabuena de Garum 2.1 , una propuesta sencilla en apariencia, pero capaz de dejar una huella imborrable en la memoria del comensal. El propio restaurante lo define en sus redes sociales como «un postre que deja huella en la memoria», y no es una frase gratuita. Cada cucharada combina la frescura natural de la hierbabuena con la suavidad del yogur artesano de leche de oveja, dando lugar a un equilibrio delicado, refrescante y profundamente reconocible. Este postre es un claro ejemplo de cómo la calidad del producto y la precisión en la ejecución pueden resultar mucho más efectivas que elaboraciones complejas . El yogur de leche de oveja aporta untuosidad y carácter, mientras que la hierbabuena refresca el conjunto y limpia el paladar, convirtiéndolo en un cierre ideal para la comida. Lejos de ser un complemento más de la carta, el yogur con hierbabuena se ha consolidado como uno de esos platos que se recomiendan, se recuerdan y, sobre todo, se repiten. Y es que nada se apetece mas que un postre ligero después de los excesos de las fiestas navideñas, Garum 2.1 se ha ganado un lugar destacado dentro del panorama gastronómico cordobés. El restaurante apuesta por sabores reconocibles, pero trabajados con sensibilidad contemporánea, como sus bien reconocidos salmorejos. Y es por ello que podemos ver también reflejada su filosofía en los postres, tratados con el mismo cuidado que el resto de la carta. En estos años en los que las sobremesas vuelven a la palestra tanto como el plato principal, este postre se presenta como una despedida elegante, fresca y memorable, fiel al espíritu del restaurante. Garum 2.1 demuestra así que, a veces, lo más original no está en complicar las recetas, sino en hacer extraordinario lo ordinario.