Probamos el Fiat Grande Panda, un etiqueta ECO accesible
El Fiat Grande Panda llega no solo como una opción de movilidad urbana, sino como una declaración de intenciones: diseño con personalidad, tecnología híbrida accesible y un precio que lo sitúa como uno de los modelos más competitivos del segmento . Diseño con identidad A diferencia de otros modelos que comparten la plataforma del grupo Stellantis , el Grande Panda logra distanciarse de sus «primos» con un diseño con mucha personalidad. Fiat ha estampado su identidad en cada rincón: desde el nombre «Panda» grabado en la propia chapa de las puertas hasta el antiguo logotipo de rayas de la marca integrado en los pasos de rueda. Con unas dimensiones contenidas (3,99 metros de largo, 1,76 de ancho y 1,58 de alto) , el Grande Panda mantiene el espíritu del modelo original pero adaptado a las necesidades modernas. Su estética retro-futurista se complementa con ópticas LED y detalles curiosos, como el logo grabado en el pilar C que cambia según el ángulo de visión. Eficiencia y etiqueta ECO El Fiat Grande Panda 1.2 Hybrid de 110 CV combina un motor térmico de tres cilindros fabricado íntegramente en aluminio con un motor eléctrico de 29 CV integrado en una caja de cambios de seis velocidades de doble embrague. En cuanto a consumo, el coche destaca especialmente en ciudad, donde arroja unos sorprendentes 4,5 litros por cada 100 kilómetros recorridos . Cuando salimos a carretera abierta, mantiene un gasto muy equilibrado con unos honestos 5,8 litros a los 100 kilómetros. En el apartado de prestaciones puras, el Grande Panda detiene el cronómetro en el 0 a 1000 metros en 31,99 segundos. Esta cifra es especialmente reveladora, ya que lo sitúa en términos de aceleración y empuje a la par de rivales sensiblemente más costosos , como es el caso del Toyota Yaris 130H, confirmando que su relación entre precio y rendimiento es de las mejores del mercado actual. Interior y habitabilidad: el «Lingotto» en el salpicadero El diseño del salpicadero recrea las formas de la mítica pista de pruebas del edificio Lingotto en Turín . Aunque los materiales son en su mayoría plásticos sencillos, los ajustes son buenos y la ergonomía es notable. Destaca su capacidad de carga, con un maletero de 412 litros, cifra que supera con creces a rivales directos como el Peugeot 208 o el Citroën C3 . Además, la integración tecnológica es completa con conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto. Comportamiento dinámico: ágil y seguro En carretera, el Grande Panda se siente más maduro de lo que su tamaño sugiere. Su chasis ofrece una agilidad envidiable en ciudad y una estabilidad sorprendente en curvas rápidas . Pese a montar neumáticos de baja resistencia, el coche transmite seguridad y un guiado preciso, demostrando que no hace falta una potencia explosiva para obtener una respuesta digna y equilibrada. Si quieres ver más vídeos como este, suscríbete al canal de AutoScout24 .