La necesaria discusión sobre las reservas de oro del Perú
Las reservas internacionales cumplen una función central dentro de la política monetaria de un Estado. Según el Banco Central de Reservas del Perú, estas “constituyen la liquidez internacional con que cuenta un país para enfrentar choques macroeconómicos adversos”. Su administración autónoma y técnica ha contribuido a la continuidad de la estabilidad monetaria durante casi tres décadas en el Perú.
El aumento sostenido del precio del oro en los mercados internacionales ha incorporado a la agenda pública una discusión sobre la composición de las reservas internacionales. El BCRP mantiene alrededor del 5% de dichas reservas en oro, una proporción estable desde hace más de una década.
El contexto global, sin embargo, presenta transformaciones que inciden directamente en la gestión de reservas. El incremento del endeudamiento soberano en economías centrales y la reconfiguración de flujos de capital complejizan los supuestos que sustentaron decisiones pasadas. En este marco, la composición de las reservas adquiere una dimensión de evaluación.
La estabilidad de la proporción de oro en las reservas peruanas durante un periodo prolongado con diversas crisis, incluida la pandemia, plantea una pregunta que debería ser respondida técnicamente: el grado de correspondencia entre esa proporción y los riesgos del entorno económico actual.
Este debate se inscribe en el ámbito de la política monetaria y de la administración de reservas. Al respecto, la autonomía del Banco Central de Reserva se expresa, precisamente, en su capacidad para conducir estas discusiones desde un marco institucional y no desde presiones coyunturales. Eso no quiere decir que no admita variaciones conservadoras financieramente, en único beneficio del Estado.
En el último quinquenio, la explotación minera ha desbordado al Estado. El surgimiento de competidores que se encuentran fuera del radar fiscal tiene vínculos directos con los incentivos comerciales que ofrecen los precios internacionales de los metales, particularmente el oro. Este problema estructural que amerita el debate por una reforma minera en el país, también puede generar oportunidades, aunque probablemente conservadoras, para plantear variaciones como la que se expone en el presente editorial.
La solidez macroeconómica del Perú se ha construido sobre la base de reglas claras, disciplina y previsibilidad. Esta última debilitada por el pacto parlamentario autoritario que gobierna. Por lo tanto, la revisión de la composición de las reservas internacionales responde a la misma lógica que permitió estabilidad y fortaleza, que no es otra que la adaptación institucional frente a un entorno en transformación.