Consigna de Moncloa para negociar con los socios: “Anuncios públicos, conversaciones privadas”
- “Anuncios públicos; conversaciones privadas”: la consigna que marca el paso
- Moncloa aprieta: máxima discreción también para los grupos parlamentarios
- Sánchez y Feijóo se verán a puerta cerrada
- El Gobierno asume el coste
“Anuncios públicos; conversaciones privadas”: la consigna que marca el paso
Un listado de cuestiones que el Ejecutivo quiere llevar en privado y así lo comparten quienes manejan las conversaciones. “Anuncios públicos; conversaciones privadas”, reiteran ministros con peso que dirigen las negociaciones y que tienen una dilatada experiencia en llegar a acuerdos con los grupos parlamentarios.
Moncloa aprieta: máxima discreción también para los grupos parlamentarios
Se trata de una consigna que va de arriba a abajo. Moncloa no solo quiere que los ministros guardan la máxima discreción, sino que también lo hagan los correspondientes grupos parlamentarios.
El Partido Socialista y Sumar vuelven así al cerrojazo informativo que fue protagonista al inicio de esta legislatura. “Discreción”, fue la palabra más repetida por quienes entonces negociaban la presidencia de Francina Armengol en el Congreso o la ley de amnistía para los encausados por el procès y que ahora pilotan los contactos con Junts, ERC y el PP.
Sánchez y Feijóo se verán a puerta cerrada
El propio Sánchez se reunirá el próximo lunes en la Moncloa con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a puerta cerrada y debatirán sobre política internacional —y también nacional—, pero entre bambalinas, altos cargos gubernamentales aseguran a periodistas que se olviden de grandes filtraciones. Todo lo que se negocie, todo lo que se ponga encima de la mesa, todo lo que propongan unos y rechacen otros, quedará entre el Ejecutivo y los representantes de los partidos, pero en ningún caso serán encuentros con luz y taquígrafos.
El Gobierno asume el coste
El Gobierno se muestra muy consciente de que erosiona a los socios. Un apretón de manos con Feijóo erosiona al PP, y uno con Junts, también resulta complicado para quienes les acusan de traidores en Cataluña. Por eso la discreción ha sido un arma recurrente del Gobierno para trasladar confianza a las formaciones políticas y tratar de avanzar el máximo, pero con el mayor de los sigilos.
“Anuncios públicos; conversaciones privadas”, reiteran, principalmente, para que si no hay anuncio alguno, las conversaciones queden entre cuatro paredes. Una garantía que ofrece el Gobierno a todo el que se siente a dialogar en la Moncloa.