Guindilla a Miguel Ángel Gallardo, que finalmente ha renunciado al acto de diputado regional
En menos de dos años, Miguel Ángel Gallardo ha pasado de controlarlo todo en el PSOE extremeño a perder todos sus cargos. Su renuncia definitiva a ser diputado autonómico le deja sin el aforamiento que buscó desesperadamente para protegerse de la justicia.
El factor David Sánchez
Su declive está ligado al "hermanísimo" de Pedro Sánchez. La investigación por presunto trato de favor en la Diputación de Badajoz ha terminado con Gallardo procesado por prevaricación y tráfico de influencias.
Gallardo intentó un aforamiento exprés mediante una maniobra de dimisiones en cadena que el TSJEx calificó de "fraude de ley". El escándalo, sumado a los peores resultados electorales de la historia del PSOE en la región, terminó por sentenciarlo.
Acorralado por el sector crítico de su propio partido en Cáceres y sin el acta de diputado que le servía de blindaje, Gallardo afronta ahora su futuro más oscuro: en mayo se sentará en el banquillo de los acusados como un ciudadano común.