Las hermanas Raluy, artistas circenses, sobre la vida en un circo: «Es un trabajo que no te absorbe»
El circo fue un evento de gran popularidad y éxito hace un siglo y en las últimas décadas ha cambiado radicalmente, especialmente al tiempo que se empezó a perder el interés por estos espectáculos porque la conciencia sobre el derecho de los animales ha ido a más y porque también ha aumentado la competencia en ocio. Sin embargo, aunque algunos lo ven como algo pasado de moda, algunos de los grupos históricos han sabido renovarse y adaptar su espectáculo al siclo XIX, con mucho más peso artístico y visual . Buen ejemplo de ello son el Cirque du Soleil o el Circo Raluy, uno de los más emblemáticos de España y que sigue encandilando a miles de personas anualmente. Uno de los aspectos que más sorprende del Raluy, precisamente, es que sigue teniendo un carácter familiar y artesano. Dos de sus artistas, las hermanas Niedziela y Emily Raluy, empezaron a subirse a un monociclo con tres y cinco años y siempre han vivido en una caravana. En su TikTok (@hermanasraluy) cuentan cómo es su día a día y ahora han desvelado lo mejor de su vida en una publicación que supera las 749.000 visualizaciones. «Trabajamos y vivimos en un circo desde que nacimos», comenta Emily mientras ambas están maquillándose para una función y se disponen a decir lo que más les gusta de la vida del circo. «Lo que más agradezco de esa vida es no tener que madrugar ni un solo día de mi vida, y si madrugo es porque quiero », empieza Niedziela, recordando que muchos tienen que levantarse a las 6 o 7 para ir a trabajar. Emily está encantada con «no conocer a nadie del barrio de donde estamos, porque podemos ir de cualquier manera» y nunca nadie les dirá algo. «Otra de las cosas es tener tiempo, que tú mismo te gestionas tus tiempos», siguen las hermanas, especificando que obviamente tienen fijo el horario de las funciones pero que el resto de tiempo tienen libertad para decidir cuándo ensayan o si salen porque « no es un trabajo que te absorbe , es bastante flexible». «Toda la vida hemos viajado, no nos dábamos cuenta de que estábamos viajando gratis por el trabajo», añade Emily, a la que Niedziela puntualiza que «nos pagan por viajar», y que ello les ha permitido poder conocer a fondo muchas ciudades. «Otra de las buenas cosas que tiene nuestro trabajo es que es muy gratificante» porque « el 'feedback' es instantáneo » y puedes percibir «que a la gente le ha gustado, que aprecia lo que haces, que aplaude, se ve agradecida, que tiene los ojos brillantes». La artista pone el ejemplo de un servicio técnico, que puede ayudar mucho pero al que no se le suele transmitir tanto el agradecimiento. Emily también resalta que «estás a un minuto de tu puesto de trabajo, no existen los atascos porque vivimos en nuestro trabajo y estamos a un minuto de la carpa». Niedziela se acuerda, aunque con una pequeña risa, del «privilegio de vivir en familia, que no sé si a veces es como la parte mala o una suerte poder ver a tu familia siempre». «En el circo nos sentimos como muy seguros », comenta Emily, en uno de los aspectos que seguramente choca más porque es consciente de que muchos lo duden. «Si alguien ha enviado un mensaje al grupo que tenemos de WhatsApp de 'Oye, han entrado a robar...' todos van a ir 'a full'», asegura ella, que también ejemplifica que con cualquier grito desde tu caravana todos lo escuchan y vienen. «Tú gritas en un piso y a ver cuántos vecinos salen a por ti o se encierran en casa y se tapan con una puerta....», se pregunta la joven. En este sentido, Emily añade que «trabajamos y vivimos, somos como familia, y entonces siempre nos vamos a defender los unos a los otros ». «A mí me daría miedo vivir en una casa por ahí alejado, vienen a robar o algo y entre que llamas a la policía, quién está por ahí?», acaba ella su publicación, que ha triunfado tanto que tiene una segunda parte con lo peor de la vida en un circo.