Nati de la Torre, la abuela de Huelva entregada y creyente cuya vida se quedó en Adamuz
Volvía de Madrid con uno de sus hijos y tres de sus nietos , donde habían pasado un fin de semana familiar perfecto, de esos que le gustaban a Natividad de la Torre: familia unida y momentos compartidos. La matriarca de una gran familia de Huelva -tres hijos y seis nietos-, creyente en Dios y educadora en esa fe , que inculcó a los suyos y a buena cantidad de onubenses a través de los cursillos de cristiandad que impartía. La vida de Nati de la Torre, con 79 años , se quedó en Adamuz. Aunque aún no ha sido localizada, su familia asume el trágico final, después de que en la tarde de este lunes la Guardia Civil les confirmase que todas las personas que se encontraban en los distintos hospitales estaban ya identificadas, por lo que solo queda por localizar e identificar a las víctimas mortales que se encuentran entre los restos de los vagones siniestrados. Lo contaba, con una entereza sorprendente, su hijo Fidel Sáenz de la Torre para TVE. «Esta tarde a las 19.30 horas nos confirmaron que ya están todos identificados y ya lo que quedaba eran los cuerpos del vagón uno, que dio vueltas durante dos kilómetros y medio. Es un amasijo de hierros y lo que queda allí son víctimas, tienen la certeza de que no hay supervivientes», relataba, asumiendo lo inevitable. Natividad de la Torre viajaba con su hijo y tres de sus nietos. L os menores fueron rescatados en un primer momento, y a su hijo Luis Carlos lo desentubaron ayer. «Iban los cinco en el primer vagón. Estaba el maquinista y los primeros eran ellos cinco», relató otro de sus hijos, Fidel, que confirmó además que a su hermano lo habían desentubado en la tarde de este lunes. «Está estable, le he contado lo que ha pasado con mamá y él se pregunta cómo puede estar vivo después de una hora y media entre amasijos de hierro viendo a personas fallecidas y después de haber salvado a mis hijos con los pies expulsándolos por la ventanilla. Mi hermano me ha dicho 'cuenta la historia de mamá, cómo estaba entregada a su familia y era el motor de la misma'. El señor se la ha querido llevar de esta manera pero tenemos la certeza de que está en el mejor lugar posible» . Un convencimiento que la familia también trasladó a la hora de comunicar el trágico desenlace a sus allegados y conocidos. Uno de ellos era el exalcalde, Pedro Rodríguez, amigo de la familia y que este martes ha relatado cómo conoció la noticia. «En el día de ayer, en casa, estuvimos angustiados con saber dónde estaría nuestra querida amiga Nati de la Torre, quien viajaba en el vagón uno, con su hijo y tres nietos, y era una de las desaparecidas. A las ocho de la tarde nos llegó el mensaje. Breve. Definitivo, de su hijo, Fidel: 'Pedro, mi madre está con el amor de su vida, Jesús de Nazaret '. Ahora mismo, escribo estas líneas con las gafas empañadas por las lágrimas y veo las palabras borrosas». Desde que se confirmase el fallecimiento, después de haber mantenido la esperanza en las primeras horas tras el fatídico accidente, confiando en que Natividad de la Torre hubiese sido trasladada, herida, a algún hospital, han sido varias las hermandades de la ciudad , con las que la familia Sáenz de la Torre tenía mucha vinculación, las que han expresado sus condolencias. «El Hermano Mayor, y la Junta de Oficiales de Gobierno de la Venerable Hermandad de la Redención, quieren expresar con enorme dolor y profunda desolación la tristeza que sentimos por el fallecimiento de Dª. Natividad de la Torre, madre que fue de nuestro hermano y miembro del equipo de capataces del Santo Cristo de la Preciosa Sangre D. Fidel Ángel Sáenz de la Torre», señalaban desde La Redención antes de pedir una oración por su alma. «Tenemos el triste deber de comunicar que doña Natividad de la Torre, madre de N. H. D. Luís Carlos Sáenz de la Torre, es una de las víctimas mortales del siniestro ferroviario que ocurrió durante la tarde de ayer, 18 de enero, a su paso por el municipio cordobés de Adamuz. Nuestro hermano, junto a su madre, hijos y sobrina, volvía a Huelva después de disfrutar de un magnífico fin de semana familiar en Madrid. Desde este medio, queremos trasmitir nuestras más sentidas condolencias y nos encomendamos a nuestros Sagrados Titulares, el Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada y Nuestra Señora de los Dolores, luz y guía de nuestras vidas, para que, de alguna manera, calmen el tremendo dolor que, en estos momentos tan delicados, traspasa el corazón de la familia Sáenz de la Torre y demás allegados», publicaban, por su parte, desde la Hermandad de la Lanzada. Además, desde la Asociación de Obras Cristianas de Gibraleón han lamentado también el fallecimiento de «nuestra querida Nati», que «nos sacude el alma y nos deja sin aliento». «Quienes coincidimos con ella sabemos que su vida ha sido un testimonio constante de amor. Nati vivió siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret, siempre dispuesta a tender la mano al prójimo, a ser consuelo para el afligido y a entregarse desinteresadamente a los demás. Hoy, aunque el dolor es inmenso, nos aferramos con fe a la convicción de que ella ya descansa en ese lugar donde no hay llanto ni dolor, recibida por el Maestro Jesús de Nazaret, a quien tanto sirvió, y al lado de su querido amigo el Padre Diego». «Damos gracias a Dios por el milagro de vida que hoy sostiene a su hijo —compañero nuestro, amigo y pilar importante de nuestra Asociación—, Luis Carlos, y a sus tres nietos: Fidel, Carlota y Guille. En ellos vemos la misericordia del Señor y el último acto de protección de una madre y abuela que dio todo por los suyos», concluye la asociación cristiana, que ha anunciado que en señal de duelo por todos los afectados por el terrible accidente declara tres días de luto y permanecerá cerrada. Son muchos los que lloran de este modo a esta onubense, que se suma al listado de víctimas mortales de un accidente que ha golpeado a la provincia de Huelva como no se recuerda.