Censura y autocensura
Hay una máxima periodística que dice que solo hay algo peor que la censura, la autocensura. Es decir, cuando la prensa no cuenta lo que pasa o no explica lo que sucede sin que nadie se lo prohíba, sino por decisión propia. Se llega a este punto de fallar a los conciudadanos, cuando en el ambiente se ha impuesto el miedo al enfado del poder. O por las complicidades intrínsecas con los que mandan. O por lo desgastante que resulta contar realidades incómodas que, a menudo, van a contracorriente del relato mayoritariamente asumido y aceptado. Dos ejemplos de autocensura, en Madrid y Barcelona, de la última semana.