Mi historia con Fidel
Desde su Tecla del duende, Juventud Rebelde honrará también a Fidel en su centenario, porque su vida y su obra, su pensamiento y acción, tan vastos y profundos como un eterno Caguairán, no solo habitan en los libros de historia o en los miles de artículos publicados dentro y fuera de Cuba.
Fidel vive, Fidel nos sigue convocando y, sobre todo, permanece en el patrimonio emocional de muchas personas, en especial de su pueblo. Reside en la anécdota familiar, en la foto desgastada, en el relato repetido en la mesa, en la huella imborrable de un encuentro casual o en la energía electrizante de quien lo vio recorrer un camino o levantar la voz para dibujar el futuro.
En este año de recordación y celebración, queremos honrarlo no solo desde la admiración, sino desde la participación colectiva. Queremos tejer, con el hilo de miles de voces, un mosaico único de Fidel. ¿Cómo? Compartiendo tu experiencia. ¿Tuviste el privilegio de estar cerca de él, aunque fuera por un instante? ¿Presenciaste la fuerza arrolladora de uno de sus discursos, aquel que te marcó para siempre? ¿Qué te contaron tus padres, tus abuelos o un maestro? ¿Guardas una carta, una foto o simplemente un recuerdo nítido que quieras compartir?
Todos los formatos son válidos y bienvenidos. Una crónica detallada, una carta sincera, un poema que brotó del alma o un simple relato cargado de verdad. Lo importante es la autenticidad, el latido humano detrás de cada palabra. Los textos seleccionados serán publicados en las diversas plataformas de nuestro periódico, porque la mejor manera de evocar al Comandante en Jefe es entre todos, con la honestidad y la pasión que él mismo sembró. Porque Fidel es vigencia y permanencia. Y a él siempre tendremos que volver.
Así que desde ya puedes enviar tu experiencia al correo electrónico: confidel@juventudrebelde.cu o al correo postal a través de la siguiente dirección: San Pedro, entre Ermita y Avenida Independencia, Plaza de la Revolución, La Habana. También puedes utilizar nuestras plataformas en las redes sociales.