Luz verde para levantar en la antigua discoteca 'Agualoca' de Toledo un complejo de turismo rural con más de 150 plazas
La Comisión de Planeamiento del Ayuntamiento de Toledo estudiará el próximo martes otorgar la calificación urbanística necesaria para implantar un complejo de turismo rural en la finca Huertas del Alamillo, una iniciativa que ya cuenta con informes favorables tanto del proyecto básico como de los técnicos municipales de Urbanismo. La finca Huertas del Alamillo, conocida durante décadas por albergar la discoteca 'Agualoca', muy popular en los años 80 y 90, está llamada a reconvertirse en un resort rural con más de 150 plazas de alojamiento , dos restaurantes con capacidad para más de un centenar de comensales cada uno y un aparcamiento específico para 132 autocaravanas . El ámbito de actuación se extiende sobre una superficie de 137.602 metros cuadrados de suelo rústico de reserva, situada en la carretera de Navalpino, en el término municipal de Toledo, a escasa distancia del parque temático Puy du Fou. El proyecto está promovido por la mercantil AD Maiorem DG, S. L., que aprobó adquirir la finca en enero de 2024 por 1.815.000 euros. La sociedad está participada por Jardín de Colmenar S. L., representada por el arquitecto y gerente del Consorcio de Toledo, Jesús Corroto Briceño; Castillejo de la Alameda S. L., representada por Joaquín Sánchez-Garrido Suárez, presidente del CD Toledo e hijo del exalcalde Joaquín Sánchez Garrido; y Blanche Anne Marie Bevillard, en su nombre propio, esposa de Erwan de la Villéon, quien hasta el pasado verano fue CEO y figura clave en el lanzamiento de Puy du Fou España. Según detalla el Proyecto Básico del Complejo de Turismo Rural Finca Huertas del Alamillo, la actuación apuesta por «un modelo de turismo experiencial vinculado al medio rural, basado en la sostenibilidad, la reutilización del patrimonio construido y la mínima ocupación del territorio». La propuesta plantea la rehabilitación de las edificaciones existentes que no se encuentran en ruina y limita la obra nueva a un único edificio de recepción. El programa funcional contempla apartamentos para cuatro y seis personas, alojamientos adaptados para personas con movilidad reducida y habitaciones dobles, hasta superar las 150 plazas. A ello se suman dos restaurantes —uno interior y otro exterior—, piscina, zonas infantiles, espacios comunes y áreas de ocio. El complejo incluirá además un área específica para autocaravanas, con 132 plazas, algunas de ellas dotadas de sistemas de evacuación de aguas, y un aparcamiento general con capacidad para entre 150 y 200 vehículos. El informe técnico municipal avala el encaje urbanístico del proyecto en suelo no urbanizable común, al considerar que el uso turístico no está prohibido y resulta compatible al basarse en la rehabilitación e integración de edificaciones preexistentes, recuperando su carácter rural. El documento también analiza las principales afecciones sectoriales y concluye que no existen condicionantes insalvables en materia de arqueología, dominio público hidráulico, carreteras ni vías pecuarias, contando además con informes favorables de los organismos competentes. En el ámbito ambiental, el proyecto ha superado una Evaluación de Impacto Ambiental Simplificada, resuelta favorablemente en diciembre de 2025. El informe descarta impactos significativos sobre especies protegidas y subraya que «la parcela se encuentra fuertemente antropizada por usos anteriores, como la discoteca, instalaciones ganaderas y explotaciones agrícolas, por lo que el nuevo uso turístico supone incluso una presión ambiental menor». Las alegaciones presentadas por la plataforma «Toledo, Sociedad Patrimonio y Cultura» han sido desestimadas, al considerar los técnicos que el proyecto cumple la normativa, dispone de evaluación ambiental favorable y no es equiparable a otras iniciativas rechazadas en parcelas colindantes. La calificación urbanística propuesta incluye, no obstante, una serie de condiciones, entre ellas la reducción del aparcamiento de autocaravanas hasta el 8,77 % de la superficie de la finca, la reforestación de más de 23.000 metros cuadrados, la vinculación registral de la finca a la actividad turística y el depósito de una fianza y el pago de un canon municipal. Con estos condicionantes, el informe municipal concluye proponiendo otorgar la calificación urbanística al proyecto, al considerarlo viable desde el punto de vista urbanístico y ambiental y alineado con un modelo de rehabilitación y turismo sostenible en el entorno rural de Toledo.