El primer viajero del Alvia que llegó al Iryo: «El agente gritó ¡compañeros, hay otro tren!»
Mario Samper iba adormilado en su asiento del vagón cuatro del Alvia cuando escuchó un impacto seco . No le pareció normal. Era la señal de que su vida estaba a punto de cambiar para siempre, pero él todavía no sabía que esa noche no solo tendría que sobrevivir, sino también cargar con la responsabilidad de ser quien alertara al mundo de que había un segundo tren invisible en la oscuridad . Porque Mario fue el pasajero que, casi una hora después del accidente, caminó 800 metros por las vías a oscuras para avisar a una Guardia Civil atónita de que allí, a menos de un kilómetro de donde trabajaban todos los equipos de emergencia, había otro tren destrozado con... Ver Más