Deepfakes, cambios de ideología y la fiebre de los bebés de Elon Musk
En septiembre de 2024 Elon Musk (54 años) fue padre de su hijo número 13. Al menos de los que se conocen, puesto que algunos no han sido anunciados por ninguna de las partes y solo se ha tenido constancia de su existencia de manera casual. La madre en esta ocasión era la 'influencer' conservadora Ashley St. Clair , que tiene actualmente 27 años, y que se hizo famosa por sus mensajes políticos muy cercanos a la ideología MAGA. Pero la existencia de este bebé no se conoció hasta febrero, cinco meses después, cuando la propia Ashley lo hizo público en sus redes sociales. «No he dado esto a conocer para proteger la privacidad de nuestro hijo y su seguridad, pero en los últimos días ha quedado claro que los medios quieren contarlo sin que importe el daño que puede causar», comentaba entonces. Ashley pidió la custodia completa de su hijo, que se llama Romulus, asegurando que Elon Musk la había dejado sin ingresos como venganza y que se negaba a aceptar la paternidad. Algo que el empresario de Tesla negó, asegurando que le pagaba 500.000 dólares al año y casi 3 millones de dólares de entrada. Sin embargo, la joven continuó mostrando públicamente su rechazo hacia el padre de su hijo pequeño, puesto que tiene otro de una relación anterior. «Elon, te pedimos que confirmaras la paternidad con un test antes de que nuestro hijo -a quien tú le pusiste el nombre- naciera. Y te negaste. No me estabas mandando dinero, me mandabas apoyo para tu hijo que pensaste que era necesario... hasta que retiraste la mayoría para mantener el control y castigarme por mi 'desobediencia'. Pero solo estás castigando a tu hijo», comentó entonces. Elon Musk dijo entonces no saber si el bebé era suyo o no, pero insistió en que no estaba en contra de descubrirlo, solo que no hacían falta los juzgados. Y poco a poco se produjo un cambio ideológico en la joven, que tras un tiempo ausente en las redes sociales había conseguido volver a acaparar la atención del público. Pasó de pedir un muro entre Estados Unidos y México, de escribir un libro antitrans y de atacar a los inmigrantes a pedir perdón en redes sociales por todo el daño que sus palabras habían causado. «Siento inmensa culpa por mi papel. Y todavía más por las cosas que he dicho en el pasado que puedan haber causado más dolor a la hermana de mi hijo », comentó, haciendo referencia a Vivian, la hija trans de Elon Musk. Lo cual se convirtió en la gota que colmó el vaso para Elon, que hace unos días anunciaba: « Voy a pedir la custodia total hoy por sus declaraciones insinuando que va a transicionar a un niño de un año», escribió en su propia red social. Poco después borró la publicación, que en cualquier caso habría quedado enterrada entre sus decenas de tuits diarios. Desde entonces Ashley ha asegurado que no podía hablar del tema, dando a entender que el caso sí está judicializado. Pero Ashley y Elon Musk no solo están enfrentados por la custodia de su hijo. Ashley ha presentado una demanda contra la inteligencia artificial de X, Grok, por crear imágenes deepfake sexualmente explícitas. «Utiliza la IA para desnudar, humillar y explotar sexualmente a las víctimas», asegura la demanda presentada en Nueva York. La reclamación llegó después de que se anunciara que la plataforma dejaría de permitir esto, pero en el caso de la ex de Elon Musk aún está esperando a que esas imágenes desaparecieran de internet. A pesar del enfrentamiento con Elon, Ashley sí tiene contacto con la madre del empresario y su hijo ha conocido a otros de los 12 hijos que tiene repartidos por el mundo. Así lo contó hace algunos meses, aunque admitía que no había conocido a las madres . Algunas de estas, como es el caso de Grimes, también se ha enfrentado públicamente al fundador de Tesla en varias ocasiones.