Anulan el despido de un cocinero por no saber catalán: «Con esta sentencia siento que al final se ha hecho justicia y eso me da paz»
El rodillo lingüístico del catalán apartó a Manuel Escribano de los fogones del Ayuntamiento de Barcelona en enero de 2024. Llevaba 17 años cocinando para el Consistorio pero no le renovaron el contrato porque no acreditó un dominio alto de la lengua autonómica (nivel B2). Asesorado por Convivencia Cívica Catalana (CCC), el cordobés llamó a la puerta de la Justicia pero en marzo de 2025 los tribunales avalaron su despido alegando que la exigencia del catalán no es «desproporcionada». Ahora, casi un año después el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) declara «improcedente» su cese al entender que suspender la prueba de catalán en un proceso de estabilización no puede utilizarse como excusa para despedir a un trabajador. En... Ver Más