World News in Spanish

Los trucos que nunca fallan a este cocinero profesional para alargar la vida de sus sartenes

El experto David Guibert comparte los métodos que puedes utilizar en casa para combatir la 'fecha de caducidad' de tu menaje

La prueba del aceite o su respuesta al calor: cómo saber cuándo es el momento de cambiar una sartén

Comprar una buena herramienta de cocina no es garantía de eternidad. Según el cocinero David Guibert, la durabilidad de nuestro menaje depende directamente del trato que reciba en los fogones, ya que “por muy buena que sea una sartén, si la ‘maltratamos’ día tras día al cocinar, poco importa lo mucho que nos haya costado”. Mientras que el acero y el hierro pueden durar décadas, las antiadherentes requieren una estrategia específica para no acabar en la basura antes de tiempo.

Guibert ha compartido con elDiario.es algunos de los consejos profesionales que no suelen aplicarse al cocinar en casa, pero que ayudan a maximizar la inversión en su cocina.

El “sellado” inicial 

Poca gente sabe que una sartén antiadherente es más vulnerable en su primer contacto con el calor. Por eso, el cocinero recomienda “sellar la sartén unos minutos con un poco de aceite antes de hacer el primer uso”. “Puede que esto te suene del ‘curado’ de las sartenes de hierro, pero en el caso de las antiadherentes también es muy útil. Eso sí, menos tiempo, con uno o dos minutos con el fuego medio es suficiente”, advierte.

“Simplemente coloca una capa fina de aceite, calienta uno o dos minutos y deja enfriar fuera del fuego. Por último limpia el exceso de aceite”, pauta el experto. “De esta forma logramos que el antiadherente sea más resistente durante los primeros usos”, señala.

La regla del dedo

Un error común que deforma las sartenes es usar un fuego más grande que la propia base del utensilio, explica el cocinero. “El fuego debería ser un dedo más pequeño que la base de la sartén”, apunta Guibert. “De esta forma evitamos que se deteriore antes por un exceso de calor y que se dilate de forma irregular”, detalla.

Evitar el estrés térmico 

Es habitual en casa utilizar la misma sartén para varias elaboraciones seguidas, ante lo que el cocinero avisa de que lavar y reutilizar el mismo utensilio sin esperar a que enfríe es un error. “Por ejemplo, si estás haciendo una tortilla de patata no se debería utilizar la sartén para freír la patata, lavarla y sin esperar que se enfríe del todo, que se pueda tocar y no esté caliente, volver a utilizarla luego para cuajar una tortilla”, recomienda. “Esto hace que el recubrimiento se empiece a desprender antes de tiempo”, aclara.

Como las ruedas de un coche

Aunque se cumplan todas las recomendaciones, Guibert hace una comparación aclaratoria de las sartenes con las ruedas de un coche, que inevitablemente se desgastan con el roce: “Por muy eficiente que sea tu conducción y aunque no des frenazos fuertes ni acelerones llegará un momento en el que se desgastarán”. “Una sartén antiadherente tiene fecha de caducidad”, defiende el cocinero. Por lo que propone analizar si merece la pena optar por otros materiales, como el hierro o el acero inoxidable, llegado el momento de cambiar de sartén. 

El experto señala que una sartén funcional básica puede costar entre 30 y 40 euros, una de uso más intensivo para quien le guste mucho cocinar puede rondar los 40 o 70 euros y las mejores, de uso profesional, pueden ascender a más de 100 euros. “Con dos sartenes antiadherentes ‘correctas’ ya te puedes comprar una de hierro o acero que te van a durar toda la vida. Por eso siempre defiendo que aprender a utilizar este tipo de sartenes da muchas alegrías a la hora de cocinar por la gran versatilidad que ofrecen y, aparte, con el tiempo ahorras mucho dinero”, insiste el cocinero.

Читайте на сайте