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¿Cómo adaptar tu casa para envejecer con seguridad? Guía para un hogar sin riesgos

El cuerpo se transforma conforme pasan los años, con ello sus necesidades también lo hacen, lo qué implica repensar los lugares que habitamos, especialmente cuando el hogarque construimos toda la vida deja de ser seguro.Según datos de la base de ingresos hospitalarios de México, poco más de la mitad de las caídas de adultos mayores (54. 7%)que se registran ocurren precisamente en sus casas. Por otro lado, se ha demostrado que los entornos pueden jugar un papel protagónico en la salud física y mental durante la vejez.Dos urbanistas, así como diversas investigaciones, plantean algunas adaptaciones útiles para que ese momento de la vida en el que las rodillas ya no responden igual, no signifique perder autonomía. ¿Qué requiere una casa pensada para envejecer? En México las familias construyen sus hogares en dónde pueden y cómo pueden, según cálculos de Marco Ríos Lucio, director del estudio arquitectónico Arkraft en Monterrey, apenas el 3% de las edificaciones del país fueron realizadas y pensadas por arquitectos. Aunque esto no parece un problema, la forma en que se diseña un espacio puede plantear riesgos para la salud y la seguridad a medida que las personas envejecen, adaptarlos significa reducir accidentes y favorecer la independencia.Seguridad en baños y escaleras: más que solo barras “El mobiliario es clave. Nos hemos dado cuenta que tener un mobiliario pensado para las personas mayores, por ejemplo, con apoyabrazos es muy importante, sobre todo cuando les cuesta pararse porque les da soporte”, dice durante una entrevista con MILENIO el arquitecto y urbanista Diego Collazos.El pasar del tiempo reclama músculo y fuerza, especialmente en los cuerpos sedentarios. Con la pérdida de masa muscular también disminuye el equilibrio así como la agilidad, eso sin olvidar el desgaste auditivo y visual que en su conjunto aumenta el riesgo de caídas. Las intervenciones clave para reducir la posibilidad de este escenario, según tres estudios son: Barras de apoyo y pasamanos en puntos estratégicos: junto al inodoro, dentro de la ducha y en ambos lados de las escaleras.Superficies antideslizantes: tiras o tapetes antiderrapantes, ya sea en zona con constante humareda, como las estancias cerca de los jardines, como en los baños y cocina. Mejorar la iluminación: Cambiar los focos por unos de mayor potencia y sumar sensores de movimiento en pasillos y cuartos poco iluminados brinda mayor seguridad, especialmente por la noches.Eliminar lo innecesario: algunas alfombras y muebles de la decoración no siempre son necesarios, su presencia a veces puede terminar ocasionando un tropiezo o caída.De acuerdo con lo concluido en el estudio más recienteA Systematic Review of Home Modifications for Aging in Place in Older Adults(2025), estas sencillas modificaciones reducen el riesgo de accidentes, lo que a su vez previene futuras hospitalizaciones mientras brinda confianza. Para reforzar la accesibilidad durante la vejez también se pueden sumar algunas acciones extra como: Ampliar las puertas principales Instalar rampas en las entradas Eliminar y corregir los desniveles en el piso Reubicar armarios y estanterías superiores Optimizar el espacio de la cocina paraUnestudio de Nature destaca que el hogar no solo es un espacio físico, en él lo cotidiano también despierta emociones compartidas. Utilizarlo de forma estratégica para la integración contribuye a una vejez saludable. Algunas acciones simples para lograrlo son:facilitar el acceso a dispositivos conectados a interneto crear de espacios adaptados para recibir visitas de manera cómoda.El poder de las plantas y los jardines en la salud mental El ojo humano fue configurado para distinguir la mayor variedad de verdes posibles, los especialistas creen que la habilidad evolucionó con la especie. Quizá por ello las plantas tienen un efecto tan profundo en el bienestar del cerebro. De acuerdo con viejos y nuevos estudios, la naturaleza, incluso la que habita domesticada en habitaciones o jardines, pueden mejorar el bienestar psicológico ya que regula las emociones favoreciendo la salud en general, lo cual es especialmente favorecedor para los adultos mayores. “Investigaciones tempranas clásicas demuestran que contemplar la naturaleza a través de ventanas o imágenes puede influir positivamente en la recuperación del estrés, reduciendo la presión arterial y la frecuencia cardíaca”, señala una investigación publicada en la revista Sage Open Medicine.Un rincón de la casa dedicado al cuidado de las plantas ofrece un espacio para ejercitar la memoria y rememorar el pasado. Más de un artículo ha demostrado que la jardinería alimenta y preserva la reserva cognitiva lo que disminuye el riesgo de demenciay aumenta la calidad de vida.A la par, son una oportunidad para incentivar la actividad física, lo que puede prevenir la osteoporosis, reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, diabetes tipo 2, depresión y enfermedades cardíacas, como resaltan los estudios.Vivienda compartida o Cohousing: una nueva forma de experimentar la vejezLa forma en que envejecemos está cambiando y eso se refleja en la forma en cómo habitamos los espacios. Uno de los fenómenos más interesantes respecto a vivienda está cruzado por este factor. En España, uno de los países con mayor número de adultos mayores, (cuenta con más de 16 mil personas centenarias desde 2024) se han comenzado a adoptar modelos de convivencia conocidos como cohousing. Se trata de un espacio donde un grupo de personas decide vivir en un mismo complejo para llevar una vejez plena y acompañada. “Muchas veces las personas mayores se quedan sin familiares o viven solas. En este modelo de vivienda todos se cuidan entre todos y obviamente [los espacios] cuentan con criterios de diseño: que sea un espacio de un solo nivel, con entornos comunitarios”, explicaLuciana Renner, Directora Ejecutiva de Placemaking, una fundación enfocada en la transformación de espacios públicos.Estos hogares emergentes ponen al centro convivencia con patios comunes, ventanas y espacios abiertos, lo que reduce la soledad, un estado al que se asocian cien muertes cada hora, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, comparten los servicios, incluyendo aquellos que demanda la vejez, como visitas periódicas con el geriatra. Aunque en México no son tan comunes, actualmente existen proyectos que fomentan la creación de estos espacios, entre ellos, el liderado por la doctora Margarita Maass, quien trabaja aspectos relacionados con la vejez y el envejecimiento en el CEIICH.La forma en que se ve esta etapa de la vida parece seguir cargado con estigmas de antaño. Los estudios sugieren que muchos adultos mayores sienten que son una carga para sus familias. Impedirles realizar lo que antes hacían de forma cotidiana alimenta el sentimiento mientras que, de manera silenciosa, los desplaza. Lograr la reapropiación de los espacios durante esta etapa de la vida no sólo brinda beneficios para los adultos mayores, sino también para un mundo que envejece rápido.​LHM

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