World News in Spanish

El Hospital Reina Sofía de Córdoba marca el camino en el diagnóstico precoz del cáncer de mama

Abc.es 
Córdoba se mantiene a la vanguardia de la medicina en Andalucía y se ha convertido en el espejo donde otros hospitales se miran . No iba a ser menos en el cáncer de mama donde ha logrado exportar a toda la región un modelo de trabajo que protege a la paciente en las tareas de cribado. El acto único es la iniciativa que la Junta de Andalucía ha implementado en todos los centros hospitalarios para que las pacientes con cáncer de mama puedan realizarse todas las pruebas diagnósticas en un solo día . Pero para la Unidad de Mama del Hospital Reina Sofía el acto único es una «filosofía de trabajo» con la que lleva familiarizada desde que esta unidad abrió sus puertas en 2002 . Es una apuesta firme por acompañar a la paciente desde que pisa por primera vez el hospital con lógica incertidumbre hasta que sale por la puerta con un diagnóstico completo y un futuro más esperanzador. También se refuerza el sistema que entró en crisis en Andalucía hace escasos meses con miles de diagnósticos tardíos. La jefa del Servicio de Radiodiagnóstico del Reina Sofía, Marina Álvarez explica para ABC que a la unidad llegan pacientes de procedencias distintas: de atención primaria, especialistas, programas de detección precoz, con algunas sintomatologías o que requieren un control rutinario tras someterse a una intervención. Sin embargo, «desde que entran se tratan a todas por igual. Siempre las citamos para una prueba que consideramos que debe ser la primera por la que esa mujer comience su proceso diagnóstico . Si necesita pruebas complementarias, las añadimos, intentando que sean todas en el mismo día, incluida la biopsia percutánea». En ocasiones, «por preferencias o cuestiones personales la mujer no quiere realizarse todas las pruebas el mismo día, o porque hay pruebas que requieren una preparación. En ese caso le damos cita lo antes posible », explica Álvarez. La médica hace hincapié en que «más allá de facilitar todo el proceso diagnóstico, lo más importante del acto único es la filosofía». Esto se traduce en que esta Unidad de Mama refuerza el acompañamiento del paciente durante todo el proceso designando a un radiólogo que se hará responsable de la mujer desde la primera mamografía hasta que tenga la capacidad de hacer un informe donde haga recomendaciones concretas sobre su manejo. «No se trata de que la mujer vaya diferentes veces a una consulta para que en cada una le soliciten una prueba diagnóstica, sino que en un solo día el mismo radiólogo no va a finalizar el informe hasta asegurarse de que tiene todas las pruebas que necesita». El radiólogo, presente desde el primer momento, podrá valorar todas las pruebas de su paciente de manera conjunta, lo que tiene «un mayor rendimiento», tal y como asegura la doctora Álvarez. Esto no solo va en beneficio del proceso diagnóstico de la paciente, además la mujer se siente «acompañada» y recibe información «ya sea buena o mala» de su radiólogo implicado en el proceso. Si finalmente se diagnóstica en una paciente una lesión maligna, es el propio radiólogo el que lleva ese caso al comité para que se tome la decisión más adecuada sobre el tratamiento. «Tenemos que reflejar en nuestro informe toda la información que es necesaria para los oncólogos. Debemos tener un conocimiento más amplio de la enfermedad porque tenemos que tener preparadas todas las preguntas que nos pueda plantear el comité», apunta la jefa de Radiodiagnóstico del Reina Sofía. La organización dentro de la Unidad de Mama del hospital cordobés, y que están imitando en el resto de la comunidad autónoma, requiere una selección previa de las solicitudes para elegir qué prueba es la más idónea para empezar o tiene preferencia. «De cada perfil se elige la prueba por la que se empieza, luego se valora si se necesitan otras o no. No todas las mujeres que acuden tienen el mismo grado de sospecha y tenemos que tener preparados todos los recursos para todas», explica. Con los datos de cada perfil y las pruebas necesarias intentan estructurar la agenda para poder atender a todas las mujeres y que se vayan a casa con todas las pruebas realizadas. En el Reina Sofía no han notado la llegada del acto único porque «llevamos desde el 2002 trabajando así, no nos ha supuesto ningún cambio . Es nuestra filosofía de trabajo desde que empezamos y ahora se está recomendando a todas las unidades», matiza la doctora Álvarez. Aunque la agenda sí ha tenido que sufrir algún cambio porque varía el número de mujeres que se atienden o la complejidad de sus casos. La agenda se revisa en torno a una demanda que es cambiante. A día de hoy, «ha aumentado de forma importante el diagnóstico de cáncer de mama porque se ha ampliado el programa. Va en aumento porque las pruebas de imágenes están aumentando de forma global y si se amplia la edad del programa de cribado pues tendremos más mujeres derivadas y más diagnósticos de cáncer de mama». El proceso para realizar todas las pruebas en un mismo día se ha gestado a través de la «experiencia y formación de los sanitarios implicados en el proceso». Una paciente llega, se realiza su mamografía y los doctores le indican que han encontrado algo y debe pasar a la ecografía. «Si en plena ecografía considero que tengo que realizar una biopsia, se le transmite a la paciente y se le ofrece hacerlo en el mismo día. El 99,9% quiere . Cuando estoy hablando con la mujer, el técnico ya está preparando la mesa porque llevamos tiempo trabajando así», añade la doctora Álvarez. El acto único recorta plazos a la hora de tener un diagnóstico completo que será clave para determinar el futuro tratamiento. «Hoy en día se necesita mucha información para poder planificar cuál es el tratamiento más adecuado para un cáncer de mama. Existen muchas posibilidades terapéuticas y las tendencias están derivando a tratamientos personalizados donde se necesita mucha información», asevera. La doctora Álvarez añade que «si se agilizan todas las pruebas, tendremos antes un diagnóstico» e insiste en que «todas esas pruebas estén valoradas de forma integral, porque las pruebas se complementan entre sí, no todas aportan la misma información. Y cuando un mismo radiólogo las ha valorado de forma conjunta es cuando sacamos un mejor rendimiento , es igual de importante eso que realizar las pruebas en un acto único». La Unidad de Mama del Reina Sofía está preparada ante una demanda incesante de pacientes con una enfermedad que no deja de bajar la media de edad. «Ahora mismo, en una mujer de riesgo habitual, las recomendaciones son que podría empezar a partir de los 45 años . En Andalucía ya se adelantó a los 49, pero las previsiones son que se aumente de forma progresiva». No, no hay forma de prevenirlo. «El factor más importante para tener un cáncer de mama es ser mujer », indica la doctora Álvarez. «Existe un pequeño porcentaje que es hereditario y son mujeres que están ya clasificadas en alto riesgo y se intenta prevenir lo antes posible. Pero la mayoría de diagnósticos se dan en mujeres que no tienen ningún factor de riesgo conocido», añade. Las mamografías y el cribado intentan ganar la batalla al tiempo y anticiparse porque cuando tiene mejor pronóstico las opciones terapéuticas son menos agresivas. Además, en el cribado entra también otra herramienta como la inteligencia artificial , que a juicio de la experta, «está mejorando indudablemente el diagnóstico al detectar cada vez más lesiones pequeñas y sutiles». La irrupción de la inteligencia artificial está facilitando tratamientos menos agresivos porque se diagnostican «tumores de varios milímetros». En definitiva, para la jefa de Radiodiagnóstico del Reina Sofía, «la IA tiene muchas ventajas, son como dos ojos más que añadimos a los nuestros , siempre decimos que es el médico el que toma decisiones, pero lo hace con lo que él ve y con lo que le están apuntando». Desde el 2019, esta unidad ha introducido la inteligencia artificial en sus cribados de cáncer de mama y los resultados «son muy positivos porque nos mejoran, el rendimiento del médico mejora y además nos permite clasificar los estudios en función de la probabilidad que tienen para desarrollar una lesión maligna», explica la doctora Álvarez que además abre la puerta a « diferentes estrategias de lectura en los cribados adaptadas al riesgo de tener un cáncer de mama». Avanza un futuro «prometedor» con la llegada de la inteligencia artificial que permite «rentabilizar nuestro tiempo» y que el programa de cribado llegue a todo el rango de edad recomendado y con la calidad con la que se ha estado desarrollando hasta ahora. A eso contribuye el acto único, que llega para convertir en líneas rosas y rectas las curvas que antes se debían atravesar para conseguir una información completa sobre tu enfermedad.

Читайте на сайте